Líderes del Parlamento Europeo criticaron las palabras «racistas» del primer ministro húngaro
La advertencia de Viktor Orban la semana pasada contra la creación de «pueblos de raza mixta» fue «inaceptable» y violó los valores consagrados en los tratados de la UE, dijo el grupo en una declaración.

Los líderes de los principales partidos del Parlamento Europeo condenaron este sábado al primer ministro húngaro, Viktor Orban, por sus comentarios «abiertamente racistas» sobre la mezcla racial.
La advertencia de Orban la semana pasada contra la creación de «pueblos de raza mixta» fue «inaceptable» y violó los valores consagrados en los tratados de la Unión Europea (UE), dijo el grupo en una declaración.
Una vocera del Parlamento Europeo afirmó que la declaración fue adoptada por una mayoría «muy grande», con el grupo de Conservadores y Reformistas Europeos de derecha oponiéndose a la decisión.
Los eurodiputados del partido nacionalista Fidesz de Orban no están afiliados a ninguna de las principales agrupaciones desde su separación del tradicional Partido Popular Europeo de centro-derecha.
Por su parte, la jefa de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sin mencionar explícitamente a Orban, subrayó hoy que «todos los Estados miembros de la UE, incluida Hungría, han suscrito valores comunes globales» que son «innegociables». «Discriminar por motivos de raza es pisotear estos valores. La Unión Europea se basa en la igualdad, la tolerancia, la equidad y la justicia», añadió Von der Leyen en una entrevista en el sitio eslovaco aktuality.sk. El vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, había dicho a su vez que el racismo es una «invención política venenosa» que no tiene espacio en Europa, en un tuit escrito el miércoles donde no menciona a Orban.
Los líderes del parlamento también instaron a la Comisión Europea y al Consejo Europeo a condenar la declaración de Orban «en los términos más enérgicos».
Los comentarios del líder húngaro provocaron una reacción generalizada, entre ellas del Comité Internacional de Auschwitz y de Estados Unidos, que los tildó de «inexcusables», pues recuerdan a la era nazi.
