Líbano pidió al Ejército elaborar plan para desarme de Hezbolá antes de fin de año
El Gobierno de Líbano ha encargado al Ejército nacional la elaboración de un plan para desarmar al grupo militante Hezbolá, respaldado por Irán, y garantizar que las armas en el país sean únicamente propiedad de las instituciones estatales.

La iniciativa, que busca concluir antes de fin de año, surge en medio de una creciente presión internacional, especialmente de Estados Unidos, para reducir la influencia del grupo en la política y seguridad libanesa.
El anuncio fue realizado por el primer ministro Nawaf Salam tras una extensa reunión del Gabinete, donde se acordó que el Ejército tendrá listo el plan para su discusión y eventual aprobación a finales de mes. Salam enfatizó la responsabilidad del Estado de monopolizar la posesión de armas, en línea con los esfuerzos por fortalecer la autoridad central en un país marcado por divisiones internas y conflictos regionales.
Hezbolá, que ha sido un actor clave en la política libanesa y en la resistencia contra Israel, rechazó de inmediato los llamados a desarmarse. Su líder Naim Kassem afirmó que su grupo no aceptará un calendario impuesto bajo amenazas externas, defendiendo su papel como un pilar fundamental del Líbano y advirtiendo que no entregarán sus armas sin garantías de seguridad nacional y la retirada israelí de las colinas controladas en el país.
El grupo ha quedado debilitado tras un conflicto de 14 meses con Israel, que terminó en noviembre con un alto el fuego mediado por Estados Unidos, dejando a Hezbolá con pérdidas significativas y armamento destruido. Sin embargo, continúa advirtiendo sobre posibles represalias si Israel reanuda acciones militares en la región.
La tensión entre las diferentes facciones libanesas se mantiene alta, mientras la comunidad internacional y las autoridades buscan una solución que garantice la estabilidad en un país marcado por la influencia extranjera y los conflictos internos. La decisión de desarme es vista como un paso crucial para fortalecer la soberanía del Estado, pero enfrenta una fuerte resistencia de parte de Hezbolá y sus seguidores.
