Las automotrices Ford, Toyota y Stellantis aumentan producción en Argentina
Las principales automotrices del país, Ford, Toyota y Stellantis, han anunciado planes de expansión que no solo buscan aumentar sus volúmenes de producción, sino también generar nuevos puestos de trabajo en un sector que ha enfrentado desafíos en años anteriores.

El sector automotriz en Argentina se prepara para un notable aumento en la producción de vehículos a medida que se acerca 2025, impulsado por un crecimiento sostenido del mercado interno y un resurgimiento en la demanda de exportación.
Ford se posiciona a la vanguardia con una ambiciosa proyección de 70.000 unidades anuales, lo que representa un incremento del 15% en su producción. La automotriz ha indicado que planea incorporar 160 nuevos empleados en su planta de Pacheco, evidenciando un compromiso con la recuperación económica y la generación de oportunidades laborales.
En el caso de Toyota, la compañía japonesa tiene planes de elevar su producción en la planta de Zárate a partir de marzo, aumentando su ritmo de fabricación de 750 a 800 vehículos diarios. Este incremento se logrará gracias a un ajuste en el «takt time», que optimizará el tiempo de producción sin necesidad de añadir turnos de trabajo adicionales, permitiendo consolidar su capacidad instalada para el próximo año mientras mantiene tres turnos operativos.
Stellantis, por su parte, también tiene planes de ampliación en su planta de El Palomar, donde espera aumentar su volumen de producción en un 9%, proyectando la fabricación de 78.958 unidades para 2025. La compañía se centrará en la producción del SUV 2008, con el objetivo de alcanzar las 33.190 unidades, y continuará fabricando modelos utilitarios como el Peugeot Partner y el Citroën Berlingo, a pesar de la reducción en la producción del modelo 208, cifra que será compensada por el aumento en otros vehículos.
Estas iniciativas reflejan una evolución positiva en el sector automotriz argentino, que busca adaptarse a las nuevas tendencias de consumo y exportación. Con una combinación de crecimiento interno y un impulso renovado hacia los mercados internacionales, las automotrices están bien posicionadas para recuperar volúmenes de producción y fortalecer su plantilla laboral.
La reactivación de la industria automotriz es una señal alentadora signada por la esperanza de un futuro más próspero, convirtiéndose en un motor de economía y empleo en el país. Los próximos meses serán clave para verificar si estas proyecciones se materializan y si el sector puede mantener su impulso en el contexto de un mercado en constante cambio.
