5 de julio de 2026

La UOM Río Grande en alerta: advierte riesgo de colapso industrial en Tierra del Fuego

En medio de una tensión creciente, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Río Grande lanzó una fuerte advertencia tras la reunión tripartita celebrada en Ushuaia: la industria electrónica fueguina podría entrar en un colapso irreversible si no se revisa la eliminación de aranceles a los productos importados, medida que el Gobierno nacional planea profundizar a partir del 15 de enero.

El secretario adjunto de la seccional, Marcos Linares, marcó con claridad el ultimátum: 30 días hábiles para definir soluciones concretas, o el gremio avanzará en medidas de fuerza. “No vamos a quedarnos sentados esperando el 31 de diciembre”, afirmó, dejando en evidencia el hartazgo sindical frente a políticas de apertura que, a su juicio, arrasan con la producción nacional y comprometen miles de puestos de trabajo.

La posición de la UOM se centra en exigir la prórroga de al menos seis meses para el decreto que suprime aranceles, especialmente sobre celulares de gama baja y media, uno de los principales rubros fabricados en la provincia. Sin embargo, el Gobierno nacional ratificó su rumbo y descartó anular la segunda etapa de la desregulación. La respuesta alimentó la bronca gremial y reavivó el fantasma de conflictos con impacto nacional.

Linares no ocultó su malestar con algunos sectores empresarios que, en lugar de resistir la competencia externa, podrían abandonar la fabricación local y reconvertirse en meros importadores. “Esto nos pone a todos en riesgo. Desde diciembre, el Gobierno nunca mencionó la palabra industria”, denunció, trazando un escenario preocupante donde la soberanía productiva queda a merced de la apertura irrestricta.

El trasfondo económico agrava la tormenta: con salarios cada vez más licuados y consumo en caída libre, la industria electrónica fueguina ve desplomarse la demanda de bienes de uso mientras la población prioriza alimentos y productos básicos. En ese contexto, Linares resumió el drama de los trabajadores: “La gente prioriza comer, y nuestros productos son bienes de uso. El consumo se desploma y la situación es cada vez más compleja”.

El escenario que se abre para Tierra del Fuego es crítico: la combinación de desregulación, baja demanda y posibles cambios de modelo productivo podría destruir uno de los principales pilares de la economía provincial, sostenido durante décadas con políticas de promoción industrial.

La UOM dejó claro que no descarta medidas gremiales duras si no hay respuestas concretas en el plazo de un mes. El mensaje suena potente: en el sur del país, los sindicatos están dispuestos a defender la industria local cueste lo que cueste, frente a un gobierno que —afirman— prefiere apostar a la liberalización antes que a la preservación de la producción nacional.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *