La fiscalía se opone a la recusación presentada por Martín Insaurralde
La investigación judicial que analiza el patrimonio del ex jefe de Gabinete bonaerense Martín Insaurralde atraviesa un momento clave luego de que el fiscal federal Sergio Mola rechazara el pedido de recusación presentado por la defensa del dirigente peronista. La decisión abre un nuevo capítulo en una causa que, desde su inicio, se ha convertido en uno de los expedientes de mayor impacto político y judicial de los últimos años.

El planteo de la defensa buscó apartar a Mola bajo el argumento de una supuesta falta de imparcialidad durante la instrucción de la causa. Para sostener esa posición, los abogados de Insaurralde tomaron como referencia observaciones realizadas previamente por el juez federal Luis Armella, quien días atrás rechazó el pedido de detención formulado por la fiscalía contra el ex funcionario y su ex esposa, Jesica Cirio.
La respuesta de Mola, difundida por el Ministerio Público Fiscal, refleja la creciente disputa procesal que se desarrolla en torno a un expediente cuya evolución podría tener consecuencias relevantes tanto en el plano judicial como en el político. En este escenario, la discusión ya no gira únicamente sobre el contenido de la investigación, sino también sobre quiénes estarán a cargo de conducirla.
La recusación se produjo en un contexto de renovada actividad investigativa, impulsada por la aparición de material audiovisual que exhibiría importantes cantidades de dinero en efectivo en una propiedad vinculada al entorno de Insaurralde. A partir de esos elementos, la fiscalía promovió allanamientos, peritajes y análisis de dispositivos electrónicos con el objetivo de determinar el origen de los fondos y reconstruir posibles circuitos patrimoniales bajo sospecha.
La postura de Mola adquiere relevancia porque ha sido uno de los principales impulsores de medidas de prueba de alto impacto. Entre ellas, solicitó la detención preventiva de Insaurralde y Cirio al considerar que existían riesgos para la preservación de evidencia. Aunque el juez Armella rechazó esa medida, sí dispuso restricciones como la prohibición de salida del país y limitaciones de desplazamiento sin autorización judicial.
El expediente tiene su origen en el denominado “Yategate”, el escándalo que estalló en 2023 tras la difusión de imágenes de Insaurralde junto a Sofía Clerici durante un viaje de lujo en Marbella. Aquel episodio generó cuestionamientos públicos sobre la evolución patrimonial del dirigente y derivó en una investigación que examina bienes, sociedades comerciales, operaciones financieras y movimientos económicos registrados entre 2009 y 2023.
Más allá de las medidas ya adoptadas, la Justicia mantiene abiertas diversas líneas de investigación vinculadas a propiedades, empresas y eventuales maniobras de lavado de activos. Por ello, la resolución sobre la recusación aparece como un punto de inflexión para el futuro del caso.
Desde una perspectiva política y judicial, la discusión trasciende la situación personal de Insaurralde. La continuidad o no de Mola al frente de la investigación podría influir en los tiempos del expediente y en la profundidad de las medidas de prueba pendientes. Mientras la defensa intenta cuestionar la objetividad del fiscal, el Ministerio Público busca sostener la continuidad de una pesquisa que mantiene bajo escrutinio a uno de los dirigentes más relevantes del peronismo bonaerense y que sigue generando repercusiones en el debate público sobre transparencia y control patrimonial de los funcionarios.
