La UNESCO alerta sobre la probabilidad de tsunamis en el Mediterráneo en las próximas décadas
Los expertos indican que hay una probabilidad del 100% de que una ola de al menos un metro de altura golpee las costas mediterráneas en ese período. Aunque un metro puede parecer una altura moderada, en áreas densamente pobladas y con actividad sísmica y volcánica, incluso olas pequeñas pueden causar daños significativos.

La UNESCO advierte que, a pesar de la percepción de seguridad en el Mediterráneo, existe un riesgo real de que ocurra un tsunami en la región en los próximos 30 a 50 años.
El riesgo no se limita a las zonas más conocidas, ya que también otras regiones cercanas, como el Atlántico nororiental, el mar del Norte, el Báltico y el mar Negro, deben estar preparadas para posibles eventos similares.
Los tsunamis generalmente se originan por terremotos o erupciones volcánicas y suelen generar varias olas sucesivas, donde la primera no siempre es la más fuerte. Esto puede dar lugar a corrientes peligrosas que inundarían puertos, sorprenderían a bañistas y afectarían gravemente las costas.
Entre los destinos con mayor exposición al riesgo, Grecia encabeza la lista, especialmente la isla de Creta, el Arco Helénico y el mar Egeo, debido a la interacción de las placas tectónicas en esa zona. El sur de Italia, particularmente Sicilia y el estrecho de Mesina, también presenta un riesgo elevado, como lo evidencian terremotos históricos que generaron tsunamis de gran magnitud. La región de las Baleares, la costa valenciana en España y las áreas costeras de Argelia y Marruecos en el norte de África también están en riesgo, aunque con menor frecuencia.
Portugal, que forma parte del Atlántico nororiental, enfrenta un riesgo tectónico menor, pero no inexistente, debido a la interacción de las placas africana y euroasiática. En Turquía, las costas del mar Egeo, especialmente cerca de Izmir y Bodrum, son vulnerables a tsunamis provocados por terremotos en fallas activas. La costa del sur de Francia, incluyendo Niza y Marsella, también debe mantener la vigilancia por su proximidad a zonas sísmicas.
Todos los países mediterráneos participan en el sistema regional de alerta de tsunamis de la UNESCO (NEAMTWS), que coordina y difunde información en caso de emergencia. La actividad tectónica en el Mediterráneo oriental, incluyendo Grecia, Turquía e Italia, representa el mayor riesgo, mientras que en el Mediterráneo occidental, la amenaza es menor pero presente. Debido a la proximidad de las costas, un tsunami puede llegar en tan solo 20 a 40 minutos tras un evento sísmico, lo que resalta la importancia de contar con sistemas de alerta temprana eficientes y coordinados en toda la región.
