La salida de empresas españolas de Cuba se acelera tras décadas de inversión y problemas económicos
En los últimos tiempos, esa inversión ha caído a niveles mínimos, con apenas 3,45 millones de euros entre 2018 y 2025, representando solo el 0,7% del total invertido desde 1993, según datos de la Oficina Económica y Comercial de España en La Habana publicados en ‘El País’.

Las compañías españolas están reduciendo significativamente su presencia en Cuba tras más de 30 años de actividad en la isla. Desde 1993, la inversión total de España en Cuba ha alcanzado los 465 millones de euros, concentrándose principalmente en los años 90 y principios de los 2000.
Este retroceso se debe a diversos factores, como el deterioro de la economía cubana, la disminución del turismo, las dificultades para repatriar beneficios, los retrasos en pagos y el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos contra empresas extranjeras vinculadas a sectores estratégicos en la isla.
El sector turístico, en particular, ha experimentado una notable reducción. Aunque España sigue siendo uno de los principales inversores en el turismo cubano, cadenas hoteleras como Meliá e Iberostar han anunciado la retirada de algunos de sus establecimientos para adaptarse a las nuevas restricciones estadounidenses. La reciente orden ejecutiva de Washington amplía las sanciones contra entidades vinculadas a la estatal cubana Gaesa y afecta a empresas extranjeras que operan en sectores clave de la economía cubana.
La incertidumbre también impacta en el turismo internacional, que en los primeros cuatro meses del año registró un descenso del 55,8% en visitantes extranjeros respecto al mismo período del año anterior, con 328.608 turistas, según la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).
Otro problema importante para las empresas españolas es la acumulación de impagos por parte del gobierno cubano, que supera los 315 millones de euros. La Oficina Económica y Comercial de España en La Habana considera que programas de conversión de deuda podrían aliviar parte de estas tensiones financieras, en especial para empresas que suministran bienes esenciales como alimentos y medicamentos.
En resumen, Cuba ya no representa el mismo atractivo para las empresas españolas que en décadas pasadas, debido a múltiples desafíos económicos, políticos y financieros que están provocando una retirada progresiva del interés empresarial en la isla.
