La realidad del trabajo informal en la era libertaria: Un estudio demuestra la dificultad del mercado laboral
Desde el 10 de diciembre de 2023, cuando Milei asumió la presidencia, su administración implementó una serie de modificaciones en el mercado de trabajo que promovieron la informalidad y crearon un entorno más propicio para que las empresas optaran por no registrar a sus trabajadores.

El mercado laboral argentino vive una transformación crítica bajo la presidencia de Javier Milei, un escenario que parece reflejar un retroceso en los derechos laborales, el empleo registrado y las condiciones del trabajo en general.
Este fenómeno, que ya se venía arrastrando desde antes, se profundizó con las reformas laborales propuestas por el gobierno de La Libertad Avanza (LLA), que, al ajustar el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) y la Asignación Universal por Hijo (AUH), dejó a la mayoría de los asalariados por debajo de la inflación. Según el estudio «El impacto de la política de ingresos de LLA en el mercado de trabajo», realizado por el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), los trabajadores en el país enfrentan condiciones laborales cada vez más precarias, y las cifras expuestas por el informe son demoledoras.
Uno de los puntos más alarmantes de este informe tiene que ver con el costo que supone el trabajo registrado para las empresas y cómo, con las modificaciones de la ley, se ha creado una disyuntiva económica para los empleadores: es más rentable no registrar a los trabajadores. Según los cálculos del IPyPP, una persona asalariada registrada que percibe el salario mínimo y tiene dos hijos menores de edad cobrará $ 382.263 en enero de 2025 (considerando $ 286.711 de salario bruto más $ 95.552 por asignaciones familiares). Sin embargo, si esa misma persona trabaja de manera no registrada, percibiendo solo la mitad de un salario mínimo, cobrará $ 416.331, un 9% más, incluso antes de los descuentos de ley.
Esta situación es aún más grave considerando que la reforma laboral impulsada por Milei eliminó las sanciones a las empresas que no registran a sus trabajadores, un hecho que el estudio de Lozano califica como una «presión hacia el no registro», lo que afecta directamente a las condiciones del mercado laboral en Argentina. Las reformas no solo afectaron al salario de los trabajadores registrados, sino que también distorsionaron las condiciones de competencia entre empresas, que encuentran más ventajoso no cumplir con la normativa laboral.
El deterioro del salario mínimo
El Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) ha sido otro de los puntos críticos de la gestión de Milei. A pesar de que el gobierno aseguró que la actualización del salario mínimo sería uno de sus puntos clave, los datos reflejan una pérdida importante en el poder adquisitivo del salario, que cayó un 30% en tan solo 12 meses. En noviembre de 2024, el SMVM fue fijado en $ 271.571, mientras que la canasta básica total para un adulto mayor alcanzaba los $ 324.100. Esta brecha refleja la difícil situación que atraviesan los trabajadores, que no logran cubrir ni sus necesidades básicas con el salario mínimo.
El auge de los planes sociales: ¿Distributivos o concentración de ayuda?
Por otro lado, los programas sociales como la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar tuvieron aumentos importantes, especialmente en 2024. La AUH pasó de $ 20.661 en diciembre de 2023 a $ 41.332 en enero de 2024, con nuevos aumentos en los meses siguientes. Sin embargo, los datos del IPyPP sugieren que estos aumentos, aunque significativos, no son suficientes para cubrir la pérdida de poder adquisitivo de las familias, ya que la canasta básica continúa aumentando a un ritmo acelerado.
El aumento en la Tarjeta Alimentar también fue notable, con un incremento acumulado del 137,5% en el primer semestre de 2024, pero al final del año, las cifras indicaban un retraso del 13% en comparación con el poder adquisitivo que tenía en noviembre de 2023. Esto ha generado una división de opiniones, ya que algunos sectores sostienen que este tipo de medidas no son suficientes para reactivar el mercado laboral, sino que, por el contrario, fomentan una dependencia de los planes sociales y dificultan la formalización del empleo.
La perspectiva del futuro laboral
En este contexto, el mercado laboral argentino se enfrenta a un panorama complejo, con altos índices de informalidad, un salario mínimo insuficiente para cubrir las necesidades básicas y una creciente dependencia de los planes sociales. La falta de actualización del salario, la reducción de los incentivos para el registro de los trabajadores y la falta de sanciones para las empresas que incumplen la normativa, agravan la situación de los empleados en el país.
En definitiva, el trabajo informal continúa siendo un desafío central para el gobierno de Javier Milei, cuyo enfoque para resolver la crisis laboral se encuentra cuestionado por muchos sectores. Las reformas impulsadas por el Ejecutivo, aunque con la intención de flexibilizar el mercado laboral, parecen haber agravado la desigualdad en el país, generando una dualidad entre el empleo formal e informal que sigue marcando la vida de millones de trabajadores argentinos.
