La Perla: identifican los restos de otras 11 víctimas de la última dictadura militar
El proceso de reconstrucción de la memoria sobre los crímenes cometidos durante la última dictadura militar sumó un nuevo capítulo con la identificación de los restos de otras 11 personas desaparecidas en el ex centro clandestino de detención, tortura y exterminio La Perla. El anuncio oficial se realizará el próximo martes, cuando se den a conocer los nombres de las víctimas restituidas.

El trabajo fue llevado adelante por el Equipo Argentino de Antropología Forense, que desde comienzos de 2025 desarrolla excavaciones en el predio bajo la órbita de una investigación judicial encabezada por el Juzgado Federal N°3 de Córdoba.
Con estas nuevas identificaciones, ya son 23 las víctimas reconocidas en los últimos meses, un dato que refuerza la magnitud de las tareas aún pendientes para esclarecer el destino de cientos de desaparecidos.
La antropóloga Silvana Turner había explicado previamente que las búsquedas no se concentran en una fosa común tradicional, sino en restos humanos dispersos y fragmentados, una característica que revela la sistematicidad de las maniobras de ocultamiento desplegadas por el aparato represivo.
Según los especialistas, las evidencias encontradas coinciden con testimonios que señalaban la remoción deliberada de enterramientos clandestinos para borrar rastros de los crímenes.
Los hallazgos se produjeron en el sector conocido como Loma del Torito, dentro de los terrenos de la Guarnición Militar de La Calera, un área que vuelve a quedar bajo la lupa judicial e histórica. La identificación de las víctimas no solo aporta pruebas para las investigaciones, sino que también interpela el modo en que el terrorismo de Estado intentó garantizar la impunidad mediante la desaparición física y simbólica de las personas detenidas.
Desde Abuelas de Plaza de Mayo destacaron que cada restitución representa un avance en la construcción de memoria, verdad y justicia. Mientras tanto, el juez Miguel Hugo Vaca Narvaja tendrá la tarea de comunicar los resultados a las familias, muchas de las cuales atravesaron casi cincuenta años de incertidumbre sobre el destino de sus seres queridos.
