La Inflación en febrero: Un aumento que preocupa y afecta el poder adquisitivo
Este incremento, el primero en lo que va del 2025, ha llevado a que la inflación acumulada en el último año alcance un alarmante 66,9%.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) ha dado a conocer este viernes que la inflación del mes de febrero se situó en un 2,4%, lo que representa un repunte en comparación con el 2,2% registrado en enero.
La categoría de mayor incremento durante febrero fue la de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que experimentó un alza del 3,7%. Esta suba se ha visto acompañada por un notable aumento en los precios de los Alimentos y bebidas no alcohólicas, que se incrementaron en un 3,2%, impactando de manera significativa en los hogares argentinos, especialmente por el encarecimiento de carnes y derivados.
Los analistas económicos ya habían anticipado un repunte en la inflación para este mes, tras la baja del mes anterior. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Banco Central, había proyectado una inflación de 2,1% para febrero, que se ha visto superada por el dato oficial. Por su parte, el reporte de Equilibra indicaba una inflación mensual de 2,5%, mientras que EcoGo Consultores estimó un 2,7%, destacando que los alimentos y bebidas fueron los más afectados, con un incremento del 3,8%.
A pesar de que la inflación de febrero se ubica por debajo de los niveles reportados en el mismo mes del año pasado, cuando la inflación interanual alcanzó cifras por encima del 80%, los datos actuales siguen siendo preocupantes para el bolsillo de los ciudadanos. En los primeros dos meses de 2025, la inflación acumulada es del 4,6%, lo que se presenta como una mejora significativa respecto al 36,6% acumulado en el mismo período del año anterior.
Si bien se ha registrado una desaceleración en la inflación interanual, que ha caído del 84,5% en enero a un 66,7% en febrero, la tendencia al alza en los precios de servicios básicos y alimentos sugiere que la lucha contra la inflación aún no ha terminado. Los sectores más vulnerables de la población son quienes sufren con mayor intensidad las consecuencias de este fenómeno, que erosiona el poder adquisitivo y la calidad de vida.
Con la mirada puesta en el futuro, los economistas advierten que la situación requiere de políticas efectivas para controlar la inflación y mitigar su impacto en la economía familiar. La incertidumbre sigue presente y, mientras los ciudadanos esperan medidas concretas que les permitan recuperar su estabilidad financiera, la inflación continúa siendo un tema prioritario en la agenda económica del país.
