2 de junio de 2026

La inflación de los trabajadores se recalienta y golpea más fuerte a los sectores vulnerables

Distintas voces advierten que la persistencia de la inflación erosiona el salario real y profundiza el deterioro de las condiciones de vida, especialmente en los sectores informales y de menores ingresos, donde el impacto es más inmediato y severo.

El proceso inflacionario volvió a acelerarse en marzo y profundiza la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores. Según el Instituto de Estadística de los Trabajadores (IET), el índice de precios para los hogares laborales avanzó un 3,3% en el mes, marcando una suba respecto de febrero y consolidando una tendencia ascendente en el inicio de 2025.

Con este resultado, la inflación acumula un 9% en el primer trimestre del año y exhibe una dinámica que, según los analistas, se viene intensificando desde fines del año pasado. En términos interanuales, el aumento alcanza el 31,5%, lo que confirma que la desaceleración de meses anteriores perdió consistencia.

El impacto no es homogéneo. Los hogares más expuestos al deterioro económico —desocupados y asalariados no registrados— registraron las mayores subas, por encima del promedio general. Esta brecha evidencia que el ajuste de precios recae con mayor intensidad sobre quienes tienen menores niveles de ingresos y menor capacidad de protección frente a los aumentos.

El comportamiento de la inflación de marzo estuvo influido por factores estacionales y por incrementos en precios regulados. Educación encabezó las subas del mes, impulsada por el inicio del ciclo lectivo, seguida por transporte, debido a ajustes en combustibles y tarifas. También contribuyeron los aumentos en vestimenta y vivienda, mientras que alimentos y bebidas mostraron un alza sostenida, con especial incidencia de la carne.

La estructura del consumo explica parte de la desigualdad en el impacto inflacionario. Los hogares de menores ingresos destinan una mayor proporción de sus recursos a bienes esenciales como alimentos, transporte y servicios públicos, justamente los rubros que registraron los incrementos más significativos.

En paralelo, el informe advierte que la inflación no solo se acelera en el corto plazo, sino que mantiene diferencias persistentes entre estratos sociales. Aunque la brecha interanual se reduce levemente, los sectores más vulnerables siguen enfrentando tasas levemente superiores al promedio general.

Desde el análisis del IET y el Centro para la Concertación y el Desarrollo, se señala además que la dinámica actual combina presión de costos, ajustes en tarifas y efectos del tipo de cambio sobre los precios internos, en un contexto donde la política económica no logra contener la inercia inflacionaria.

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