La industria textil atraviesa su peor momento: la capacidad instalada cayó por debajo del 30%
Entre las principales causas del desplome de la actividad se mencionan la fuerte retracción del consumo interno, el aumento de la competencia de productos importados —especialmente provenientes de China— y el ingreso de grandes volúmenes de ropa usada al mercado local, factores que agravan aún más la crisis del sector.

La industria textil argentina enfrenta una crisis profunda, reflejada en los últimos datos oficiales difundidos por el INDEC correspondientes a noviembre de 2025. Según el informe, el sector operó apenas al 29,2% de su capacidad instalada, el registro más bajo desde que se lleva esta medición y una señal clara del deterioro sostenido de la actividad.
El dato confirma una tendencia descendente que se viene acentuando en los últimos tres meses y que ya se tradujo en nuevos despidos y suspensiones en distintas plantas del país. La situación del rubro textil se inscribe, además, en un contexto de debilitamiento general de la industria.
En términos globales, la utilización de la capacidad instalada industrial alcanzó el 57,7% en noviembre, frente al 62,3% registrado en el mismo mes del año anterior. La comparación interanual evidencia un retroceso significativo, con 9 de los 12 sectores relevados mostrando peores desempeños que un año atrás.
El impacto sobre el empleo también resulta contundente. De acuerdo con cifras oficiales, desde diciembre de 2023 el sector textil habría perdido alrededor de 16.000 puestos de trabajo directos, una caída que se refleja en conflictos laborales recientes y en la paralización parcial de varias fábricas.
Un caso emblemático es el de TN & Platex, una de las principales compañías del rubro, que en los últimos días dispuso suspensiones y despidos al argumentar niveles de producción comparables a los registrados durante la pandemia.
