La Iglesia se pronunció por el caso Loan: «Si cerramos nuestros ojos y oídos, si permanecemos inertes, seremos cómplices»
En la previa al Día Mundial contra la Trata de Personas, que se conmemora el 30 de julio, la Conferencia Episcopal Argentina manifestó su «profunda preocupación» por la desaparición de Loan Danilo Peña, un niño de cinco años de la provincia de Corrientes.

A través de un comunicado, la Conferencia Episcopal subrayó la gravedad de este caso y su impacto en la dignidad y los Derechos Humanos.
El comunicado expresa un «profundo dolor y preocupación» por la desaparición del pequeño Loan y de otros niños y jóvenes que enfrentan situaciones de vulnerabilidad y empobrecimiento. La Conferencia afirmó que «cuando son niños y niñas quienes desaparecen ante nuestros ojos a causa de este flagelo, la herida nos duele hasta el infinito».
En consonancia con el llamado del papa Francisco a «abrir los ojos y los oídos para ver a los que permanecen invisibles y escuchar a los que no tienen voz», el comunicado enfatiza la necesidad de reconocer la dignidad de cada individuo y de actuar contra la trata y toda forma de explotación.
El Equipo No a la Trata, perteneciente a la Conferencia Episcopal, reiteró la urgencia de un Estado proactivo en la lucha contra el delito de trata de personas. Instaron a un diseño, planificación, ejecución, seguimiento y control de políticas públicas de prevención eficaces. Además, destacaron la necesidad de contar con personal capacitado y con presupuesto suficiente para la prevención, persecución penal y asistencia a las víctimas.
La Conferencia Episcopal hizo un llamado al Gobierno para que este tema sea prioritario en la agenda política y legislativa, solicitando el compromiso de todos los poderes del Estado para combatir la trata de personas de manera coordinada.
También alertaron sobre el papel del desempleo y la informalidad laboral como factores que fomentan la trata y explotación de personas. En este sentido, señalaron que «el trabajo digno es la prevención más eficaz contra este delito», particularmente en la lucha contra la prostitución, uno de los hechos más degradantes para la dignidad humana.
Finalmente, la Conferencia Episcopal Argentina convocó a la sociedad a no permanecer inactiva, advirtiendo que «si cerramos nuestros ojos y oídos, si permanecemos inertes, seremos cómplices». El llamado es a movilizar todos los recursos en la lucha contra la trata de personas y a trabajar por la restitución de la dignidad plena para quienes han sido víctimas de este grave delito.
