La Iglesia echó al cura que organizó la reunión con represores en Ezeiza
La versión oficial del gobierno sostiene que la visita fue una acción personal de los diputados y no estaba relacionada con el Poder Ejecutivo. El desplazo de Ravasi por parte del Obispado refleja la tensión y el malestar generado por la controversia en torno a la reunión en Ezeiza.

El Obispado de Zárate-Campana decidió desplazar al sacerdote Javier Olivera Ravasi debido a «numerosas quejas fundadas por sus expresiones y actitudes», según un comunicado oficial. Ravasi, quien organizó una reunión entre diputados de La Libertad Avanza y represores en el penal de Ezeiza, fue objeto de críticas por sus actitudes que, según el Obispado, contravienen el testimonio cristiano.
El comunicado del Obispado indicó que a pesar de haber solicitado previamente un cambio en la actitud y comportamiento de Ravasi, no se observó ninguna mejora. «Dado que el sacerdote no pertenece a esta Diócesis y por el bien de la comunidad diocesana, se le ha comunicado que no tiene autorización para residir en esta Diócesis», agrega el texto.
La controversia surgió cuando una comitiva de seis legisladores libertarios, incluyendo al ex militar Alfredo Astiz, se reunió con represores en el penal de Ezeiza. La diputada Rocío Bonacci, quien formó parte de la delegación, afirmó que la visita contó con el visto bueno de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y criticó la falta de protocolos de seguridad en el acceso al penal.
Bonacci reveló que durante la visita se pasaron por alto los procedimientos habituales de seguridad, como el control de teléfonos y objetos personales. La diputada también expresó su descontento con el propósito de la visita y la actitud de su compañero de banca, Beltrán Benedit, a quien acusó de ocultar el verdadero objetivo del encuentro con los represores.
