La guerra en Irán provoca contracción económica en las naciones del Golfo a pesar del alza del petróleo
Desde Doha, Qatar alertó que toda la región está pagando un costo por el conflicto, mientras continúan las gestiones diplomáticas entre Washington y Teherán para buscar una solución. El Banco Mundial advierte que las infraestructuras dañadas y la inversión postergada en la región podrían seguir limitando el crecimiento incluso después de superada la crisis inmediata.

El informe del Banco Mundial revela que las economías de las seis naciones del Consejo de Cooperación del Golfo (Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar, Bahréin y Omán) experimentarán una caída promedio del 4,3% en su actividad económica durante 2023, afectadas por las tensiones y conflictos derivados de la guerra con Irán.
A pesar del aumento en los precios internacionales del petróleo, la región enfrenta menores volúmenes de exportación, lo que ha reducido la producción y los ingresos públicos, señalando que la subida de los precios no ha sido suficiente para compensar las pérdidas comerciales.
El impacto del conflicto se ha reflejado en sectores clave como las exportaciones energéticas y la aviación, que han registrado descensos significativos.
Durante septiembre, las exportaciones de crudo en Oriente Medio superaron los niveles preconflicto en solo 14 días, según datos provisionales de Kpler, principalmente debido a rutas alternativas y a operaciones a través del estrecho de Ormuz. Sin embargo, el volumen exportado total ha disminuido en general, llevando a una menor producción y ingresos estatales.
En cuanto a las exportaciones de gas natural licuado (GNL), algunos envíos continúan llegando desde Qatar, aunque en menor medida. Además, las operaciones portuarias y comerciales de algunos países se han visto afectadas por las restricciones y las interrupciones diplomáticas, y la incertidumbre geopolítica continúa generando efectos adversos en la inversión y el crecimiento regional.
Por otro lado, el sector aeronáutico de Oriente Medio ha registrado una caída del 14,6% en el tráfico de pasajeros en agosto respecto al año anterior, con una reducción del 9,3% en la capacidad disponible y un aumento en los asientos vacíos.
Aunque las aerolíneas regionales como Emirates, Qatar Airways y Etihad están absorbiendo parte de los pasajeros afectados por cancelaciones en rutas europeas y otros destinos, la crisis también ha obligado a las compañías a asumir costos adicionales por rutas más largas y horarios modificados.
