Palantir aseguró que la IA de la OTAN dispone de control total y no tiene apagado remoto
En una reciente entrevista con «Reuters», Louis Mosley, vicepresidente ejecutivo de Palantir para el Reino Unido y Europa, expresó que ni la compañía ni el gobierno de Estados Unidos tienen la capacidad de desconectar el sistema Maven Smart System, que apoya a las fuerzas armadas de la OTAN y de varias naciones europeas.

La firma estadounidense Palantir ha calificado de infundados los temores europeos sobre la falta de control en su sistema de inteligencia artificial utilizado por la OTAN, asegurando que no existe ningún mecanismo para desactivarlo de forma remota.
Mosley comentó que los recientes reportes sobre interrupciones en el servicio de Starlink en Ucrania son preocupantes, pero reafirmó que, en los lugares donde se utiliza su software, el control operativo está completamente en manos de los clientes. Aclaró: «No hay interruptores de apagado. Ni Palantir ni el gobierno estadounidense pueden presionar un botón para apagar el sistema».
Esta afirmación se produce en el contexto de las últimas dificultades que ha enfrentado Ucrania con los servicios de Starlink y Starshield, lo cual ha levantado inquietudes sobre la dependencia de la tecnología estadounidense en Europa. Kyiv acusó a Washington de limitar el acceso a Starshield, un sistema de comunicaciones militares crítico, lo que ha incrementado las preocupaciones sobre el uso de la tecnología como herramienta de presión política por parte de Estados Unidos.
El sistema Maven de Palantir es clave para la OTAN, ya que utiliza inteligencia artificial para procesar grandes cantidades de datos en tiempo real, optimizando así la toma de decisiones en el campo de batalla. Aunque Palantir ganó un contrato significativo con la OTAN en 2025 para implementar este sistema, algunos países europeos, como Francia y Alemania, han optado por no integrarse, citando preocupaciones sobre el control que una empresa privada podría ejercer sobre operaciones militares. Francia, por su parte, ha decidido desarrollar su propio sistema de datos de defensa, llamado Arcadia, con el objetivo de mantener su independencia tecnológica.
