La despedida a la Niña Guerrera de Las Termas y el dolor de un pueblo que llora a Abigail
“Impresionante despedida a la Niña Guerrera Abigail Jiménez”, así lo expresa la voz de un termeño que capta las imágenes del cortejo fúnebre que acompaña el féretro a su última morada. Emotivo hasta las lágrimas. Un pueblo unido por el dolor y una familia que llora a su pequeña valiente.

Cientos de personas en motocicletas, en autos y camionetas acompañan en silencio y con respeto los restos mortales de Abigail quien no soportó los embates de una enfermedad terminal y que pese a los esfuerzos de los médicos en Santiago del Estero, Tucumán y Buenos Aires, no pudo superar sus efectos.
En los últimos días, se había informado que su estado era delicado, que los tratamientos paliativos estaban cumpliendo con su cometido pero que el diagnóstico seguía siendo desalentador.
Abigaíl padecía un avanzado cuadro de Sarcoma de Ewing, una tipo de cáncer que afecta los huesos y que en el caso de la niña había sido detectado en su pierna izquierda y de allí se habría diseminado a todo su cuerpo provocándole severos dolores.
La enfermedad la llevó a estar internada en distintos centros de salud y según se pudo saber, el diagnóstico entregado por especialistas del Hospital Austral fue determinante.
No hay palabras que puedan consolar la pérdida de la familia, sino sólo el silencio. Por eso, ante el paso de la autobomba de los Bomberos Voluntarios de Las Termas de Río Hondo, donde fue trasladado el féretro desde su casa del barrio Toro Yacu al cementerio, nadie pudo evitar dejar caer las lágrimas por su fallecimiento y elevar una plegaria al cielo pidiendo consuelo y fortaleza para sus padres.

