La CTA desmintió a Milei y revela que las paritarias pierden frente a la inflación en 2025
En medio de estos datos, la discusión sobre la conveniencia de políticas de control salarial y la necesidad de negociaciones más libres y ajustadas a la realidad inflacionaria se posiciona como uno de los ejes centrales del debate laboral y político en Argentina.

Un reciente informe elaborado por el Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma desafía las afirmaciones del presidente Javier Milei, quien en reiteradas ocasiones sostuvo que “los salarios le están ganando a la inflación”.
Según los datos oficiales recogidos en el estudio, la realidad del mercado laboral argentino durante el primer trimestre de 2025 muestra una pérdida sustancial del poder adquisitivo de los trabajadores, con la mayoría de las paritarias cerrando por debajo de la inflación.
El análisis revela que, entre enero y marzo, las negociaciones salariales en diversos sectores no lograron mantener el ritmo inflacionario. En concreto, el personal doméstico perdió un 6,8% de su capacidad adquisitiva, mientras que los empleados judiciales nacionales experimentaron una caída del 6,2%. Estos gremios, en plena disputa por recomposiciones salariales, enfrentan además condiciones particulares que complican las actualizaciones: la paritaria del personal doméstico es gestionada de manera especial, con participación estatal y sin representación patronal directa, dificultando los ajustes automáticos.
En un segundo nivel, otros sectores también vieron reducida su capacidad de compra, con caídas comprendidas entre el 3,9% y el 4,6%. Entre ellos se encuentran textiles, sanidad, alimentación, administración pública y metalúrgicos. Incluso sindicatos de peso como Empleados de Comercio (-3,1%), Camioneros (-1,9%) y Construcción (-1,6%) registraron pérdidas en su salario real.
Uno de los testimonios más contundentes provino del secretario general del Sindicato Mercantil, Armando Cavalieri, quien criticó duramente la política oficial de control salarial. En declaraciones a Clarín, Cavalieri afirmó: “Los delegados en los supermercados nos informan de remarcaciones diarias. Los precios están dolarizados y los salarios en pesos argentinos. Tengo 50 años de paritarias y sé lo que es acordar, pero ahora el Gobierno pone el precio del salario. La gente gana poco porque el Gobierno fija el salario. No hay libertad”.
El contexto de estas cifras se enmarca en una política salarial del gobierno nacional, liderada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario de Trabajo, Julio Cordero, que establece topes semanales de aumento salarial entre el 1% y el 1,5%. Sin embargo, los datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC) evidencian que en marzo la inflación fue del 3,7%, superando ampliamente los límites establecidos. La política oficial, con convenios en demora y sin homologación en muchos casos, ha generado una presión sobre los sindicatos para no superar el “techo” establecido, lo que profundiza la pérdida del salario real.
Este escenario genera una creciente tensión en el mundo del trabajo, que se traduce en aumentos en la conflictividad gremial, caída del consumo y una economía que, aunque busca estabilizarse, enfrenta el desgaste de un proceso inflacionario persistente. La posición de la CTA Autónoma deja en evidencia que, en la práctica, los trabajadores están perdiendo poder adquisitivo en medio de un contexto económico marcado por la alta inflación y la restricción salarial impuesta por las políticas oficiales.
