La CGT marcha por el Día del Trabajador con un fuerte mensaje contra el ajuste del Gobierno
Bajo la consigna «El trabajo es sagrado», la central obrera se manifiesta en rechazo a las políticas de ajuste del gobierno de Javier Milei y en defensa del movimiento sindical, en momentos en que el oficialismo impulsa proyectos que podrían debilitar su financiamiento y representación.

En una jornada cargada de simbolismo y tensión política, la Confederación General del Trabajo (CGT) encabeza este miércoles una masiva movilización en el centro porteño con motivo del Día del Trabajador.
La movilización comenzó cerca de las 15 en la intersección de Independencia y Perú, desde donde miles de trabajadores y dirigentes sindicales marcharon hasta el Monumento al Trabajo sobre la Avenida Paseo Colón. El despliegue de fuerzas de seguridad fue notable: el Ministerio de Seguridad activó el protocolo antipiquetes, con presencia de efectivos y vallado preventivo, en un claro intento por controlar la protesta callejera.
Clima tenso y mensaje político
El acto tuvo como trasfondo un creciente enfrentamiento entre el Gobierno y las principales centrales sindicales. Hugo Moyano, uno de los referentes del sindicalismo argentino, sostuvo que la movilización expresa el “rechazo profundo del pueblo trabajador” y criticó duramente el relato oficial. “Esta movilización demuestra la disconformidad que hay en el pueblo trabajador y es una muestra clara de que las cosas no están yendo bien, por más que el Gobierno quiera mentirnos diciendo cosas que no son ciertas”, afirmó.
La marcha ocurre en un contexto de fuerte ajuste fiscal, alta inflación y caída del salario real, donde el Gobierno ha elegido no convocar al diálogo social con gremios ni organizaciones representativas del trabajo. Lejos de una agenda concertada, la Casa Rosada ha optado por una línea de confrontación directa con los sindicatos, tildándolos de «corporaciones obsoletas» y promotores del «atraso argentino».
Debate legislativo y nuevo frente sindical
Mientras la movilización avanzaba en las calles, otro capítulo del conflicto se desarrollaba en el Congreso Nacional. Los principales dirigentes de la CGT, la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma participaron de la Comisión de Legislación del Trabajo, donde criticaron con dureza los proyectos legislativos que buscan eliminar los aportes solidarios de trabajadores y empresas a los sindicatos. Para los gremios, esta iniciativa busca “cercenar la acción sindical” y vaciar de recursos a las organizaciones que representan a los trabajadores.
Héctor Daer (CGT), Hugo Yasky (CTA-T) y Ricardo Peidro (CTA-A) denunciaron que el oficialismo avanza con reformas laborales sin ningún tipo de diálogo ni consenso con el movimiento obrero. También expresaron su preocupación por lo que consideran una estrategia sistemática para deslegitimar y debilitar la representación sindical en nombre de una supuesta libertad individual.
Del paro al conflicto permanente
La movilización de este miércoles se suma al paro general convocado el pasado 10 de abril, una medida que mostró la capacidad de convocatoria de las centrales obreras en un escenario de fragmentación política y social. Tras aquella huelga, el Gobierno nacional lanzó una agresiva campaña mediática para desacreditar a la CGT, calificando la medida de “extorsión sindical”. Daer respondió entonces que “la campaña oficialista recuerda a los mecanismos utilizados cuando se perdió la democracia”, en referencia a los discursos autoritarios de los años previos al retorno constitucional de 1983.
