La Armada colombiana descubre nueva ruta de contrabando de drogas hacia Australia
Operación Orión: Se incautan 225 toneladas de cocaína y se intercepta un narcosubmarino en el Pacífico

La Armada Nacional de Colombia ha logrado un importante hallazgo en la lucha contra el narcotráfico, al descubrir una nueva ruta de contrabando de drogas que conecta Sudamérica con Australia. Durante una operación antidroga conjunta de seis semanas, las autoridades colombianas y de otros países interceptaron un narcosubmarino cargado con cocaína en el océano Pacífico.
El operativo, denominado «Operación Orión», resultó en la incautación de más de 225 toneladas de cocaína, un golpe histórico al narcotráfico. En declaraciones a la prensa, el presidente colombiano, Gustavo Petro, calificó la operación como “quizás la mayor incautación de cocaína en tránsito realizada por Colombia en la historia”. Según la Armada, esta incautación privó a las organizaciones criminales de al menos 8.400 millones de dólares (aproximadamente 8.000 millones de euros).
La operación no solo resultó en la incautación de droga, sino también en la detención de alrededor de 400 personas, incluidas traficantes de armas y de inmigrantes. Este golpe al crimen organizado subraya el compromiso de las autoridades colombianas en su lucha contra el narcotráfico, con el apoyo de una coalición internacional de seguridad.
El descubrimiento más destacado de la operación fue la interceptación de una de las seis embarcaciones semisumergibles, conocidas como narcosubmarinos, que operaban en el Pacífico. Esta embarcación, que se dirigía hacia Australia, fue detenida a unos 2.000 kilómetros al suroeste de la isla de Clipperton, un atolón deshabitado de Francia. Las autoridades colombianas confirmaron que este fue el tercer narcosubmarino descubierto en esa zona del Pacífico, una región que está ganando notoriedad como nueva ruta de transporte para los narcotraficantes.
Según Manuel Rodríguez, jefe de la unidad antinarcóticos de la Armada colombiana, estas embarcaciones tienen la capacidad de recorrer más de 16.000 kilómetros sin necesidad de repostar. Las lanchas, que varían entre 10 y 25 metros de largo, no están completamente sumergidas, pero navegan a tan baja altura en el agua que son prácticamente invisibles desde la superficie.
«La tecnología de estos narcosubmarinos es cada vez más sofisticada», señaló Rodríguez. «Lo que hemos descubierto en esta operación es una nueva ruta que han abierto para el tráfico de drogas hacia el Pacífico Sur, y que conecta Sudamérica con Oceanía.»
La «Operación Orión» ha sido un éxito significativo en la lucha contra el narcotráfico global, pero también destaca la creciente complejidad de las redes de tráfico de drogas, que buscan rutas más largas y difíciles de detectar para evadir la vigilancia internacional. Sin embargo, el golpe asestado por las autoridades colombianas y sus aliados subraya el compromiso de los gobiernos en la región para enfrentar este desafío.
La colaboración entre las autoridades colombianas y otros países continúa siendo clave para desmantelar las rutas internacionales de narcotráfico que amenazan la seguridad global, y la interceptación de estas embarcaciones semisumergibles demuestra que los esfuerzos conjuntos están dando frutos.
