Katopodis tras la victoria en PBA: “El voto fue un freno al modelo de Milei que no es para la Argentina”
“Definitivamente hubo un voto unificado con la convicción de frenar a Milei. Ese modelo que tiene en la cabeza no es para nuestro país”, afirmó en declaraciones televisivas.

El triunfo del peronismo en la provincia de Buenos Aires reconfiguró el escenario político nacional y Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura bonaerense y candidato a senador por Fuerza Patria, lo interpretó como un mensaje contundente contra las políticas del presidente Javier Milei.
Para Katopodis, el resultado electoral no fue un hecho aislado, sino la culminación de un proceso social que se expresó en marchas, protestas y articulaciones entre sindicatos, movimientos estudiantiles y sectores de la sociedad civil. Al destacar la presencia de familias de chicos con discapacidad, jubilados y trabajadores del hospital Garrahan, el funcionario señaló que fueron esos grupos los que lograron atravesar la grieta política y generar una fuerza transversal de rechazo a la gestión libertaria.
El dirigente peronista apuntó directamente contra Milei al responsabilizarlo por la profundización de la crisis económica: “Él fue elegido para resolver una crisis muy larga y fracasó. Los resultados son muy malos y la gente lo sabe”. La crítica no solo apunta al plano económico sino también al político, ya que, según Katopodis, el Presidente se muestra incapaz de leer el mensaje de las urnas y comprender la magnitud del malestar social.
El ministro subrayó, además, el rol del peronismo como principal oposición, reivindicando la gestión de Axel Kicillof y de los intendentes bonaerenses como ejemplos de cercanía con la comunidad y capacidad de gobierno. En contraste con la figura de Milei, a quien describe como ajeno a las necesidades reales del pueblo, Katopodis defendió a los dirigentes peronistas como cuadros formados en la militancia y no “salidos de un set de televisión”.
El trasfondo de sus declaraciones apunta a una disputa más amplia: el futuro del país y la viabilidad del modelo libertario. El voto en Buenos Aires, interpretado como un freno político, deja planteado el interrogante de si el peronismo podrá capitalizar ese respaldo para construir una alternativa consistente o si se tratará solo de un rechazo coyuntural.
Con un electorado que, en palabras del ministro, “no puede pagar el alquiler y vive con la soga al cuello”, la victoria bonaerense aparece como un respiro para el peronismo, pero también como un desafío: transformar el descontento en una propuesta que vaya más allá de frenar a Milei y logre ofrecer un horizonte de salida a la crisis.
