23 de junio de 2026

Jueza Gabriela Núñez: “Mi tarea es un servicio”

La magistrada se refirió a los cambios que implican su actual función jurisdiccional y la importancia de la perspectiva de género en los fallos

La Dra. María Gabriela Núñez, a lo largo de su carrera como magistrada del fuero penal y en sus comienzos como abogada particular, consideró y lo sigue haciendo, que su tarea es un servicio.

En diálogo con el Área de Prensa del Poder Judicial, quien ahora integra el Tribunal de Alzada y la Cámara de Apelaciones Penal, sostuvo que “ese norte me lleva a profundizar con todo lo que tenga que ver con el crecimiento como persona y profesional, para brindar cada vez mejor el servicio de Justicia, que hay que prestarlo con dinamismo y alegría, con la expectativa que lo que uno aporte tenga un sentido para la sociedad”.

Desde el pasado 19 de agosto, en que asumió su nuevo cargo, explicó que “este tiempo implica un gran crecimiento que estoy empezando a notar en mi ser, tanto en lo personal como en lo profesional”.

A continuación, comentó que “significa una forma de trabajo diferente, porque ahora las decisiones no las tomo sola, sino que converso con los otros vocales, con los que mantengo un diálogo muy lindo y fluido. Después de las audiencias, nos reunimos y conversamos sobre lo que expusieron las partes en los casos, lo que es muy enriquecedor y a mí me aporta muchísimo”.

Después de desempeñarse muchos años como jueza del Crimen y luego de Control en la Jurisdicción Frías, el cambio de su misión se centra en la revisión de las decisiones de jueces de Control y del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal, así como también con la ejecución de la pena de quienes fueron condenados por haber cometido delitos.

Al respecto, dijo que “estos casos son muy interesantes, porque tienen que ver con la aplicación de los Derechos Humanos y la dignidad de las personas, tanto acusados como víctimas, según lo contenido en la Constitución Nacional, Provincial y de las obligaciones del Estado al haber suscrito convenios internacionales en la materia”.

En ese sentido, recordó que “en el sistema acusatorio, la víctima recobra importancia y la debemos tener en cuenta para el ejercicio pleno de sus derechos. Lo que debe hacerse es darle la información que precisa, aunque no se haya constituido como querellante  particular, para que acceda a conocer el avance de la causa”.

“Además, continuó, tampoco debemos olvidarnos que, en aquellos casos en la que víctima está afectada por situaciones de género, las sentencias deben ser dictadas desde esa perspectiva. Es muy importante que lo tengamos en cuenta para que, desde un órgano del Estado, no se la revictimice”.

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