Javier Milei viaja a Davos en busca de protagonismo global y respaldo a su cruzada libertaria
El mandatario llega al encuentro tras su paso por el Festival de Doma y Folklore de Jesús María y su presencia en Asunción, donde participó del acto formal de firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea.

Luego de un fin de semana cargado de actividades políticas y simbólicas, el presidente Javier Milei emprenderá en las próximas horas su viaje a Suiza para participar de la 56ª Reunión Anual del Foro Económico Mundial, en Davos.
Milei partirá desde Buenos Aires hacia Zúrich, donde realizará una escala antes de trasladarse a Davos, un escenario internacional que le resulta cómodo para desplegar su discurso ideológico.
Como ocurrió en su anterior participación, el Presidente buscará posicionarse como referente del libertarismo global, presentando su visión del anarcocapitalismo ante líderes políticos y empresariales de todo el mundo.
La comitiva oficial estará integrada por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el canciller Pablo Quirno. El objetivo central del viaje es reforzar la visibilidad internacional del mandatario y consolidar apoyos externos a su programa económico, en un contexto interno aún atravesado por tensiones sociales y económicas.
La agenda en Davos contempla para el martes una serie de entrevistas con medios internacionales, reuniones con directores ejecutivos de bancos globales y un encuentro protocolar con el presidente de Suiza, Guy Parmelin. También se especula con una nueva fotografía junto al expresidente estadounidense Donald Trump, que participará del Foro y con quien Milei busca exhibir afinidad política.
El momento central de la visita será el miércoles a las 11.45, cuando Milei pronuncie su discurso ante el plenario del Foro. Allí volverá a insistir con la defensa del libre mercado, el capitalismo y valores tradicionales como la familia, al tiempo que profundizará sus críticas al socialismo y a la denominada “ideología woke”.
Más que un mensaje de consenso, la intervención apunta a reafirmar su identidad ideológica y a consolidar su perfil como disruptor del statu quo, incluso en un ámbito que históricamente se presenta como espacio de diálogo y construcción de acuerdos globales.
