Javier Milei en el 144º período de sesiones con eje en reformas estructurales y fuerte confrontación con la oposición
En la apertura del 144º período de sesiones ordinarias del Congreso, el presidente Javier Milei combinó un balance de gestión con un discurso de alto voltaje político, marcado por la reivindicación de reformas económicas y penales, y por un tono confrontativo hacia la oposición en un recinto atravesado por ausencias y tensiones.

El mandatario enmarcó su intervención en el artículo 99 de la Constitución Nacional y planteó que el país atravesaba, al inicio de su gestión, una “crisis terminal” caracterizada por desequilibrios monetarios, déficit fiscal y deterioro social.
Desde esa lectura, sostuvo que su administración logró revertir un escenario comparable —según su interpretación— con los momentos más críticos de la historia reciente, como 1975, 1989 y 2001.
Eje económico: déficit cero y reforma fiscal
Milei destacó la aprobación del primer presupuesto “sin déficit fiscal” en siete años y defendió la eliminación de la emisión monetaria para financiar el gasto público. En línea con su ideario libertario, subrayó que el ajuste “lo tenía que hacer la política” y no la sociedad, al tiempo que remarcó una reducción impositiva equivalente a 2,5 puntos del PBI.
En este punto, el Presidente buscó consolidar el relato de ordenamiento macroeconómico como pilar de su gestión, asociando la disciplina fiscal con una estrategia antiinflacionaria y con la recuperación de la previsibilidad financiera.
Reformas legislativas: laboral y régimen penal juvenil
El mandatario también celebró la aprobación de la reforma laboral y la modificación del Régimen Penal Juvenil, al que calificó como obsoleto tras 45 años de vigencia. En materia de seguridad, reivindicó la línea de “el que las hace, las paga”, consigna que articula su enfoque punitivista y que ha sido acompañada políticamente por la actual senadora Patricia Bullrich, exministra de Seguridad de su gobierno.
Asimismo, destacó la sanción de la denominada “ley de inocencia fiscal”, presentada como un cambio de paradigma en la relación entre el Estado y los contribuyentes.
Confrontación política y judicialización del debate
El tramo más áspero del discurso se produjo cuando Milei respondió a cuestionamientos de legisladores opositores vinculados a presuntos casos de corrupción. En ese contexto, lanzó duras acusaciones contra el kirchnerismo y afirmó que la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner “va a seguir presa”, en alusión a causas judiciales como Vialidad y el Memorándum con Irán.
La escena reflejó no solo la polarización persistente en el Congreso, sino también la estrategia presidencial de sostener un tono de confrontación directa como herramienta de cohesión interna y diferenciación política. Las intervenciones cruzadas, los gritos y los cánticos oficialistas reforzaron la dinámica de un recinto más cercano a la disputa partidaria que al protocolo institucional.
Un año legislativo clave
Más allá del tono, el mensaje dejó planteada la centralidad que el oficialismo otorga al Congreso en 2026 para profundizar su agenda de reformas estructurales. Con una narrativa de crisis heredada y orden recuperado, el Ejecutivo buscará consolidar su programa económico y de seguridad en un escenario parlamentario todavía fragmentado.
La apertura de sesiones dejó así dos señales simultáneas: la reafirmación del rumbo reformista y la persistencia de una confrontación política que condicionará el clima legislativo del año.
