Javier Milei aseguró que «son mentiras» las denuncias de coimas en discapacidad
Lo hizo en Lomas de Zamora, durante una caravana que terminó en incidentes, en un gesto que combina la necesidad de defensa política con el intento de instalar agenda en la Tercera Sección electoral, la más poblada de la provincia.

El presidente Javier Milei eligió el corazón del conurbano bonaerense para responder por primera vez al escándalo que sacude a la Casa Rosada: los audios de Diego Spagnuolo que comprometen a su hermana y secretaria General, Karina Milei, al subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, y a otros funcionarios.
“Todo lo que dice es mentira. Lo vamos a llevar a la Justicia y vamos a probar que mintió”, afirmó Milei ante la prensa, en una declaración breve que buscó cerrar la polémica, pero que terminó rodeada de un clima hostil: insultos, piedrazos y corridas que obligaron a suspender la actividad. El Presidente viajaba de pie sobre la caja de una camioneta 4×4 blanca, acompañado por Karina Milei, José Luis Espert y Sebastián Pareja, cuando el recorrido se vio interrumpido por opositores que reclamaban contra el ajuste económico y arrojaron objetos contra el vehículo.
La tensión derivó en escenas desprolijas: la camioneta aceleró a gran velocidad, poniendo en riesgo a los presentes, y Espert terminó escapando en moto sin casco. En paralelo, el periodista Lautaro Maislin denunció un intento de robo en medio del tumulto. El saldo fue una postal de caos que contrastó con la intención inicial del acto, pensado como una demostración de fuerza en un territorio clave.
El trasfondo electoral explica el riesgo asumido por Milei al exponerse en una zona de fuerte presencia peronista. Lomas de Zamora, gobernada por Federico Otermín, concentra buena parte del voto de la Tercera Sección, donde el oficialismo busca consolidar candidatos de cara a las elecciones del 7 de septiembre. El mandatario ya había ensayado un operativo similar en La Matanza, con consignas duras contra el kirchnerismo, y repitió la apuesta en un distrito que históricamente funciona como termómetro político bonaerense.
La irrupción de la denuncia de coimas vinculadas a certificados de discapacidad coloca al Gobierno en una situación defensiva que amenaza con opacar su estrategia territorial. Aunque Milei intentó deslegitimar las acusaciones al calificarlas de “mentiras”, la mención explícita a que llevará el caso a la Justicia revela que la ofensiva opositora ya impacta en el corazón de su círculo íntimo.
El episodio en Lomas deja en evidencia el doble desafío que enfrenta el Presidente: contener el desgaste por el escándalo que involucra a su entorno más cercano y, al mismo tiempo, mantener la iniciativa política en un escenario donde la calle y las urnas se convierten en un mismo campo de batalla.
