Israel sancionó al periódico Haaretz por su cobertura crítica de la guerra con Gaza
El gobierno israelí aprobó este domingo, por unanimidad, una medida que sancionará al periódico Haaretz, el medio de comunicación más antiguo del país, en respuesta a su cobertura crítica de la guerra tras los ataques de Hamas del 7 de octubre de 2023.

La propuesta, impulsada por el ministro de Comunicaciones, Shlomo Kar’i, pone en marcha una serie de medidas que incluyen la suspensión de la publicidad gubernamental en el periódico y la cancelación de las suscripciones de los empleados estatales y de empresas públicas.
La decisión se enmarca en un contexto de creciente tensión entre el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu y medios de comunicación que critican las acciones de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) durante la expansión de las operaciones militares en Gaza y el Líbano. Haaretz, reconocido internacionalmente por su independencia editorial, ha sido uno de los medios más críticos en su cobertura del conflicto, abordando temas sensibles como las presuntas violaciones de derechos humanos cometidas por las FDI en Gaza.
La Controversia del Discurso de Amos Schocken
El detonante inmediato de la sanción fue un discurso pronunciado por Amos Schocken, editor de Haaretz, en un evento en Londres a finales de octubre. Durante su intervención, Schocken calificó a los palestinos que luchan contra el gobierno israelí como «luchadores por la libertad», un término que provocó una fuerte reacción tanto en Israel como a nivel internacional. En sus declaraciones, Schocken también sugirió que las acciones del gobierno israelí hacia los palestinos en los territorios ocupados y Gaza podrían compararse con una «segunda Nakba», refiriéndose a la expulsión de palestinos en 1948.
Aunque Schocken aclaró más tarde que no se refería a los militantes de Hamas como luchadores por la libertad, la polémica persiste. Haaretz explicó que Schocken se refería específicamente a los palestinos bajo ocupación en Cisjordania, pero reconoció que el término «luchadores por la libertad» era inapropiado para describir a aquellos que recurren al terrorismo y la violencia contra civiles.
La Respuesta del Gobierno y las Críticas a la Libertad de Prensa
En un comunicado posterior a la votación, el ministro Kar’i justificó las sanciones al periódico al argumentar que Schocken y su medio estaban promoviendo la deslegitimación de Israel en el contexto internacional y que sus comentarios «socavaban el derecho del Estado de Israel a la legítima defensa». La medida también hace eco de las críticas al papel de Haaretz en la cobertura de las operaciones militares y su apoyo a sanciones internacionales contra altos funcionarios israelíes, incluidos los colonos y líderes del gobierno.
Por su parte, Haaretz denunció la medida como un intento de silenciar a un medio de comunicación independiente y crítico. En su respuesta, el periódico acusó al gobierno de Netanyahu de seguir el mismo camino autoritario que líderes como Vladimir Putin, Recep Tayyip Erdogan y Viktor Orbán, y advirtió que no se sometería a convertirse en un «panfleto gubernamental» para la difusión de propaganda oficial.
El Contexto de la Libertad de Prensa en Israel
Esta decisión de sancionar a Haaretz se suma a una serie de acciones contra los medios de comunicación en Israel. En los últimos meses, se ha observado un endurecimiento de las políticas gubernamentales hacia la prensa, incluida la clausura de las oficinas de Al Jazeera en Ramallah y la prohibición de las operaciones de la emisora dentro de Israel. Organizaciones internacionales de derechos humanos, como las Naciones Unidas y el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), han expresado su preocupación por la creciente represión a la libertad de prensa en la región.
De acuerdo con el CPJ, al menos 137 periodistas han muerto en lo que va del conflicto, lo que hace de este período el más letal para la prensa desde que la organización comenzó a recopilar datos en 1992.
Un Debate sobre la Libertad de Expresión en Tiempos de Guerra
La medida contra Haaretz abre un nuevo capítulo en el debate sobre el papel de los medios de comunicación en tiempos de guerra. Mientras que el gobierno de Netanyahu y sus aliados defienden su derecho a controlar la narrativa sobre el conflicto, los defensores de la libertad de prensa advierten que la represión de voces disidentes amenaza los principios democráticos sobre los que se construyó Israel.
La situación de Haaretz no solo refleja las tensiones internas en Israel, sino que también plantea una cuestión fundamental sobre el equilibrio entre la seguridad nacional y la libertad de expresión en tiempos de conflicto, un dilema que enfrentan muchas naciones en situaciones similares.
