Israel realiza incursión terrestre en territorio sirio tras bombardeo en Damasco
La incursión ocurrió este miércoles en respuesta a ataques previos y busca, según analistas, desmantelar presencia militar de grupos respaldados por Irán en la región.

En una operación militar sin precedentes en los últimos años, las fuerzas israelíes han cruzado por tierra la frontera siria tras llevar a cabo bombardeos en zonas militares ubicadas en la periferia sur de Damasco.
Decenas de soldados israelíes llegaron a la zona tras saltar desde helicópteros en las cercanías de la base de Kiswah, al sur de la capital siria, que fue objeto de bombardeo un día antes. En ese ataque, al menos seis miembros de las fuerzas gubernamentales de Bashar Al Assad, considerados por las autoridades israelíes como milicias hostiles, perdieron la vida.
La base de Kiswah, una de las posiciones militares más estratégicas durante la era de Bashar Al Assad, fue escenario de la operación terrestre que duró más de dos horas, según reportes del periódico israelí Jerusalem Post. La operación incluyó también vuelos de reconocimiento en la zona, cuyo propósito aún no ha sido confirmado oficialmente.
¿Motivaciones de la operación? El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Reino Unido, informó que las fuerzas israelíes buscaron destruir arsenales y centros de almacenamiento de armas pertenecientes a milicias que participaron en la guerra civil siria, muchas de ellas apoyadas por Irán. La organización señala que esta incursión representa el primer ataque terrestre de Israel en territorio sirio desde la caída del régimen de Bashar Al Assad en 2011.
Por su parte, el gobierno sirio acusa a Israel de respaldar a grupos paramilitares y de intentar desestabilizar el país. Siria sostiene que una célula militar, posiblemente vinculada a militantes respaldados por Irán, permanecía refugiada en esta base.
En paralelo a la operación militar, el presidente no electo Ahmed Al Shaara asistió a la inauguración de una feria comercial a unos 15 kilómetros del área atacada, en un gesto que some analistas interpretan como una muestra de normalidad gubernamental en medio de la tensión militar.
La comunidad internacional sigue de cerca esta escalada, que aumenta las tensiones en una región ya marcada por años de conflicto y hostilidades entre actores regionales e internacionales.
