25 de junio de 2026

Rusia: denuncian redadas forzosas para reclutar hombres y enviarlos a Ucrania

La ciudad de Penza, en el suroeste de Rusia, vive una situación de pánico generalizado debido a una serie de redadas coordinadas por la Policía y las oficinas de reclutamiento militar.

Ph: Agencia AP

Según denuncian defensores de derechos humanos y testigos, el objetivo de estos operativos no es otro que obligar a los hombres a firmar un contrato con el Ministerio de Defensa para ser enviados a la guerra en Ucrania.

Los primeros testimonios de estas prácticas datan del pasado 17 de junio. Desde entonces, los informes se han multiplicado. Hombres de todas las edades son detenidos en la calle, en el transporte público o durante controles de tráfico, y posteriormente trasladados en autobuses.

Una vez en las instalaciones militares, se les presiona —según las denuncias, mediante violencia física y coacción psicológica— para que firmen los documentos. Algunos familiares aseguran que sus allegados ya han sido enviados a zonas ocupadas como Mariúpol.

El comisario militar de la región, Andréi Surkov, ha reconocido la existencia de las redadas, pero las ha calificado de «rutinarias». En una rueda de prensa el 19 de junio, Surkov afirmó que se realizan una vez al mes junto a la Policía y que su único fin es «buscar a ciudadanos que eluden el servicio militar obligatorio o a quienes han abandonado su unidad sin autorización». Sin embargo, los testimonios recogidos por medios independientes como Mediazona y Sever.Realii pintan un panorama muy distinto.

«Le pegaron, le dieron golpes, le obligaron a firmar el contrato», relata la esposa de un detenido. Otro mensaje difundido por el proyecto Idite lesom advierte: «En el trabajo cerraron la entrada principal. Dijeron que todo el mundo saliera por la puerta trasera y que mañana trabajáramos desde casa». La angustia se ha apoderado de la población. Los hombres intentan no salir de casa, buscan rutas para evitar los controles o huyen de la región.

Un vídeo que se ha vuelto viral muestra una escena desgarradora: un microbús con hombres en su interior, rodeado por mujeres que lloran. Dos de ellas se pegan al capó cuando el vehículo intenta marcharse para impedir su partida. Surkov, lejos de reconocer los hechos, ha calificado la grabación de «escenificada» y ha insinuado que podría tratarse de una provocación orquestada por «camaradas ucranianos».

La jefatura regional del Ministerio del Interior también ha negado las acusaciones, pero los vecinos han creado un chat de Telegram —»Noticias de lo que ocurre || Serdobsk/Penza»— para compartir alertas y advertencias en tiempo real. En pocos días, el canal ha superado los 2.000 suscriptores. A pesar de ello, la Policía ha amenazado con acciones penales contra quienes difundan información sobre estas supuestas detenciones.

Los defensores de derechos humanos advierten que esta «movilización encubierta» no es un caso aislado. Según Iván Chuviliáiev, representante del proyecto Idite lesom, «lo más probable es que esto esté ocurriendo en muchos otros lugares, pero en Penza ha trascendido a la esfera pública». Analistas militares señalan que el Ejército ruso, que sufre graves pérdidas en Ucrania y un avance estancado, padece una falta crítica de personal, y se especula con una nueva movilización masiva para el próximo otoño.

Mientras tanto, en Penza el miedo se ha instalado en las calles. «Es algo muy inquietante, diría que da miedo, mucho miedo», resume el autor de uno de los tantos mensajes que circulan entre los vecinos.

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