6 de mayo de 2026

Innovador trasplante de córnea elaborado con escamas de peces, un avance médico revolucionario

Las escamas de pescado, que comúnmente terminan en la basura en los mercados, están siendo redescubiertas en los laboratorios del Departamento de Histología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada.

Allí, investigadores han desarrollado un implante de córnea biocompatible, duradero y transparente, fabricado a partir de escamas de carpas y otros peces de consumo habitual.

La córnea es la capa transparente que cubre la parte frontal del ojo y es fundamental para la visión. Cuando sufre daños severos, su capacidad de regeneración se ve comprometida y, al no recibir un flujo sanguíneo directo, los tratamientos convencionales son complicados. En muchos casos, la única opción viable es un trasplante de córnea de donante.

El desafío radica en que las listas de espera para donantes son largas y la disponibilidad de tejido sano escasa. Por ello, Miguel Alaminos, catedrático de Histología en la UGR y principal investigador del proyecto, destaca la necesidad de desarrollar métodos de regeneración que no dependan exclusivamente de la donación de órganos.

El estudio, publicado en la revista ‘Materials & Design’, detalla cómo el análisis minucioso de las escamas permitió crear un biomaterial con las propiedades idóneas para reparar la córnea. Las pruebas en laboratorio y en modelos animales han mostrado resultados prometedores en términos funcionales.

Ventajas económicas y sostenibilidad

Además de su utilidad clínica, uno de los aspectos más relevantes de esta innovación es su bajo costo y la facilidad de obtención. Las escamas de pescado, residuo habitual de la industria pesquera, suelen desecharse sin aprovecharse. Transformarlas en material para implantes médicos supone una opción rentable y sostenible, además de ofrecer una oportunidad para potenciar el sector pesquero en una región afectada por restricciones.

«Este material accesible, económico y fácil de conseguir, puede contribuir a fortalecer la economía local y reducir la dependencia de tejidos donados», señala Ingrid Garzón, catedrática de Histología de la UGR e investigadora del Instituto de Investigación Biosanitaria ibs.GRANADA.

Financiación y apoyo institucional

La investigación ha sido financiada por el Instituto de Salud Carlos III, dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, mediante el proyecto PI23/00335. La presentación del trabajo contó con la presencia de Manuel Reyes, gerente del Hospital Clínico San Cecilio de Granada, reflejando el interés del ámbito clínico en esta línea de investigación.

Próximos pasos y desafíos

Aunque los resultados actuales son alentadores y suficientemente sólidos para seguir adelante, aún falta mucho camino por recorrer antes de que estos implantes puedan usarse en humanos. Es necesario completar ensayos clínicos, proceso que suele requerir varios años y una estricta regulación.

Por ahora, el equipo de Granada ha demostrado que el material funciona a nivel biológico y estructural. La transformación de escamas de carpa en una córnea viable todavía no es una realidad clínica, pero las evidencias presentadas sustentan esta hipótesis. En un contexto en el que la escasez de donantes sigue siendo un problema, este avance representa una esperanza significativa.

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