Industria del neumático en tensión: crisis estructural o estrategia empresarial para frenar salarios
El Ministerio de Trabajo, representado por el secretario de Conciliación Hernán Ariel Kohan, instó a ambas partes a mantener el diálogo de buena fe y programó una nueva audiencia para el viernes 12 de septiembre, en un intento de evitar la escalada de conflicto en un sector clave de la economía.

La negociación paritaria entre el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) y las multinacionales Fate, Pirelli y Bridgestone volvió a evidenciar las tensiones que atraviesa uno de los sectores industriales tradicionales del país.
Durante una audiencia virtual de más de tres horas convocada por la Secretaría de Trabajo, las partes mantuvieron posiciones enfrentadas sin avances concretos.
Las empresas insistieron en que la industria atraviesa una “crisis estructural” con niveles de producción en mínimos históricos, planteando que cualquier reclamo salarial podría poner en riesgo la continuidad de la actividad. Desde el SUTNA, en cambio, se cuestionó la falta de pruebas documentales que respalden las supuestas pérdidas: los balances presentados por las compañías muestran resultados positivos, mientras se registran inversiones en importaciones que afectan la producción local.
El sindicato denunció que las patronales buscan “forzar un quiebre en la unidad de los trabajadores para implementar una rebaja salarial”, y advirtió que, de mantenerse esta postura, se profundizarán las medidas de fuerza y las acciones legales. Alejandro Crespo, secretario general del SUTNA, recordó que en 2016 y 2021 los operarios lograron avances significativos tras enfrentar conflictos similares, poniendo en evidencia un patrón de confrontación recurrente en el sector.
Este enfrentamiento expone un dilema más amplio en la industria nacional: mientras las empresas presentan un discurso de crisis estructural, la evidencia contable y la continuidad de inversiones en importaciones sugieren que la estrategia puede estar orientada a limitar derechos laborales en un contexto inflacionario. La situación refleja además las dificultades para conciliar la sustentabilidad empresarial con la protección de los puestos de trabajo y la producción local.
