Guillermo Michel advirtió que la privatización de AySA y aseguró que el Estado la vendió por debajo de su valor
En una entrevista con Futurock, Michel puso en duda la valuación de la compañía y sostuvo que el precio acordado no refleja su capacidad de generar ingresos. Para explicar su postura, señaló que la valoración de una empresa suele tomar como referencia sus ganancias operativas y sus perspectivas de rentabilidad futura.

El diputado nacional de Unión por la Patria, Guillermo Michel, criticó la operación mediante la cual el Gobierno nacional adjudicó la venta del 90% de las acciones de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), por un monto de 340,2 millones de dólares.
Según el legislador, la empresa fue transferida en condiciones desfavorables para el Estado y la operación difícilmente pueda considerarse una privatización en los términos habituales.
En ese sentido, el diputado afirmó que AySA registró una utilidad operativa cercana a los 270 millones de dólares en su balance correspondiente a 2025. Frente a ese resultado, consideró que la venta del 90% del paquete accionario por 340,2 millones de dólares implica una recuperación de la inversión en un período demasiado corto para una operación de estas características.
Michel también cuestionó que el Gobierno no haya optado por una concesión del servicio, sino por transferir directamente las acciones de la empresa. A su entender, esta modalidad permite que los nuevos propietarios utilicen los activos adquiridos como respaldo para obtener financiamiento, lo que podría facilitar que recuperen el dinero invertido mediante los propios recursos de la compañía.
Como ejemplo, mencionó las obras de infraestructura vinculadas al sistema de abastecimiento de agua en el dique Luján, en Tigre, cuyo valor estimó en más de 1.000 millones de dólares.
Según planteó, la operación podría permitir que los compradores utilicen los activos de AySA para conseguir créditos y financiar la adquisición, en lugar de asumir íntegramente el costo con capital propio.
No obstante, el legislador aclaró que sus cuestionamientos no implican un rechazo general a la participación privada en la economía. Por el contrario, manifestó su respaldo al capital privado y al funcionamiento de los mercados, aunque consideró que existían alternativas más convenientes para preservar los intereses públicos.
Como propuesta, Michel planteó aplicar un esquema similar al de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), con una participación del 51% en manos del Estado y el resto de las acciones negociadas en el mercado bursátil.
Según explicó, ese modelo permitiría obtener financiamiento privado, garantizar mayor transparencia mediante la publicación de balances y mantener el control estatal sobre una empresa estratégica.
El diputado sostuvo que conservar la mayoría accionaria permitiría al Estado intervenir en las decisiones fundamentales de AySA y asegurar la prestación de los servicios de agua potable y saneamiento a la población.
Por último, Michel advirtió sobre las posibles consecuencias de la transferencia de la compañía al sector privado, teniendo en cuenta que abastece a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a 26 municipios bonaerenses, con cerca de cuatro millones de usuarios, según sus declaraciones.
En ese marco, remarcó que el acceso al agua es un derecho esencial y cuestionó cómo podrán reclamar los vecinos ante eventuales interrupciones del servicio si la empresa queda bajo control de inversores privados radicados en el exterior.
