Granada vuelve a temblar: un sismo de 4,8 obliga a evacuar la Alhambra y deja tres heridos leves
El temblor, registrado a las 10:37, se convirtió en uno de los episodios más intensos del enjambre sísmico que afecta a la zona desde el 14 de agosto. Aunque inicialmente no se habían reportado víctimas ni daños graves, las autoridades confirmaron posteriormente tres personas heridas de carácter leve, una de ellas menor de edad, además de tareas de inspección en distintos edificios.

La provincia de Granada volvió a experimentar un fuerte movimiento sísmico este martes, cuando un terremoto de magnitud 4,8 tuvo su epicentro en las proximidades de Gójar, Alhendín y Otura.
El episodio estuvo acompañado por numerosas réplicas. Desde las primeras horas de la mañana se contabilizaron alrededor de 18 movimientos posteriores, entre ellos otro sismo de magnitud 4,2 registrado una hora después. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) acumula al menos 348 eventos dentro de esta serie, en su mayoría de baja magnitud.
La intensidad del movimiento llevó a las autoridades andaluzas a activar los protocolos de emergencia y desalojar preventivamente la Alhambra. La Alcazaba, el Generalife y los jardines del conjunto monumental fueron evacuados como medida de precaución, mientras equipos especializados comenzaron a revisar posibles daños y desprendimientos.
Los bomberos también se desplegaron en Granada y en municipios cercanos para evaluar grietas y verificar la seguridad de las construcciones. En Alhendín se detectaron desperfectos en un edificio social que ya había sufrido consecuencias de los movimientos registrados durante los últimos días.
El terremoto fue percibido en más de 500 localidades, principalmente de Andalucía central y oriental, y también llegó a puntos de Murcia y del sur de Castilla-La Mancha. La amplia extensión en la que fue sentido evidencia la intensidad del episodio dentro de una secuencia que mantiene en alerta a las autoridades y a la población.
Una zona acostumbrada a los movimientos, pero bajo vigilancia
La sucesión de temblores vuelve a poner el foco sobre la cuenca de Granada, ubicada en el sector central de las Béticas Orientales y considerada una de las áreas con mayor actividad y peligrosidad sísmica de la península ibérica. El antecedente más reciente de igual magnitud se produjo el 15 de agosto, lo que refuerza la preocupación por la continuidad de la actividad.
Aunque la mayoría de los movimientos registrados hasta ahora han sido de baja intensidad, la repetición de episodios y la aparición de terremotos de magnitud cercana a 5 obligan a mantener una vigilancia constante. El desafío para las autoridades no pasa solo por responder ante cada temblor, sino por determinar la evolución de la secuencia sísmica y garantizar que edificios históricos, viviendas e infraestructuras puedan soportar nuevos movimientos sin poner en riesgo a la población.
