Gaza: Colombia pide el cese al fuego y Venezuela recauda ayuda humanitaria
Al cumplirse un año del ataque de Hamás a Israel, que derivó en una violenta respuesta del gobierno de Benjamín Netanyahu sobre Gaza, que hasta el momento ha dejado cerca de 40.000 muertos, el canciller Luis Gilberto Murillo se refirió a la posición que mantiene al respecto el gobierno de Gustavo Petro. Según explicó, el principal reclamo sigue siendo un cese al fuego inmediato.

El jefe de la cartera de Relaciones Exteriores dejó claro que Colombia considera que el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, en el que fueron asesinadas unas 1.200 personas, fue “terrible” y terrorista”. Desde entonces, dijo, se desató una guerra que la administración Petro ha condenado desde el principio.
“Colombia alza su voz por un cese al fuego inmediato, la liberación de todos los rehenes y secuestrados, la entrada de ayuda humanitaria en Gaza y que se pueda dar solución política entre los dos Estados”, dijo Murillo, quien también lamentó las miles de muertes, particularmente la de 20.000 niños. “Es inaceptable”, agregó.
Por otra parte, señaló que Colombia se unió en “solidaridad” a la acción de Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia para pedir la suspensión de toda actividad militar del “genocidio”, esto último en relación con la respuesta de Netanyahu sobre Gaza, tema que, como ha de recordarse, llevó a la ruptura de relaciones diplomática entre Colombia y Venezuela.
Murillo agregó que el Gobierno también se unió a la resolución que fue aprobada para darle estatus de miembro pleno a Palestina en la Organización de Naciones Unidas. Finalmente, el canciller dijo que Colombia exige cumplir los estándares de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario. “Esto debe conducir a que se apaguen las bombas y se permita que la humanidad viva en paz”, concluyó el ministro.
Venezuela inicia este lunes una jornada de recepción de enseres, comida, medicinas y material para atender emergencias, que serán enviados a la población más necesitada en la Franja de Gaza y Líbano, que se encuentra bajo la ofensiva militar israelí.
El viceministro para América Latina, Rander Peña, ratificó el llamado hecho por el Gobierno venezolano, que destinó el salón Salvador Allende, en la sede de la Cancillería, en Caracas, como centro de acopio de los donativos que pueden ser carpas, colchones, mantas, cobijas, ropa abrigada, fórmulas infantiles, sueros, gasas, antibióticos, desinfectantes, yodo, plantas eléctricas, herramientas para remover escombros, entre otros.
“La solidaridad con nuestros pueblos hermanos del Medio Oriente es crucial en estos tiempos de fascismo imperialista”, dice un escrito publicado en las redes del Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela.
