Gaza: cientos de miles de desplazados enfrentan en condiciones extremas el frío
Cientos de miles de palestinos desplazados en Gaza, que han sufrido repetidos desplazamientos debido a los ataques aéreos israelíes, enfrentan ahora una amenaza adicional: el frío invierno. Este domingo, la primera tormenta fuerte de la temporada azotó el enclave costero, dejando a miles de familias atrapadas en refugios precarios que no ofrecen ninguna protección frente al viento, las lluvias y el mar embravecido.

En el campamento improvisado de Deir al-Balah, en el centro de Gaza, muchas familias lucharon por mantener a salvo sus pertenencias. En medio de fuertes vientos y mareas altas, los refugiados intentaban construir barreras de arena para proteger sus frágiles tiendas de nylon y plástico. Sin embargo, la marea rápidamente arrasó con sus esfuerzos.
Algunos, desesperados, se lamentaban de su impotencia, como relató uno de los desplazados: “Vinimos aquí porque el mar era nuestra única protección. Y ahora el mar nos ataca”.
Condiciones extremas y falta de recursos
La tormenta, que llegó con fuertes lluvias y vientos, empapó las pocas pertenencias de los desplazados. En Deir al-Balah, el agua inundó las tiendas, arruinando mantas y alfombras que ya estaban desgastadas. Las láminas de plástico que servían de suelo se hundieron en la arena mojada, dejando a los refugiados expuestos al suelo desnudo. Mohammad Younis, un desplazado de la zona, expresó su desesperación: “¿Qué nos mantendrá calientes esta noche? Somos como mendigos frente al mundo, y nadie se preocupa por nosotros”.
La crisis humanitaria en Gaza se intensifica con la llegada del invierno. Philippe Lazzarini, director del Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA), advirtió en un mensaje reciente que, además de las muertes provocadas por los ataques aéreos, las enfermedades y el hambre, el frío invernal también cobrará víctimas, especialmente entre los más vulnerables, como los ancianos y los niños. “El invierno en Gaza significa que más gente morirá tiritando de frío”, señaló.
La escasez de ayuda humanitaria y la destrucción de viviendas
La situación es aún más crítica debido a la escasez de ayuda humanitaria que llega al enclave. Según datos de la ONU, en octubre, la cantidad de asistencia humanitaria que entró en Gaza alcanzó su nivel más bajo desde el inicio del conflicto, lo que agrava aún más la vulnerabilidad de la población. La temperatura media en Gaza durante el invierno oscila entre los 10°C y los 20°C, pero las lluvias intensas y el viento frío hacen que las condiciones sean extremadamente difíciles para los que viven en refugios improvisados.
En septiembre de 2024, más de 200.000 viviendas fueron destruidas o gravemente dañadas, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, y cerca de un millón de personas necesitan urgentemente asistencia para pasar el invierno. Con la destrucción de viviendas y la falta de refugios adecuados, muchos palestinos han sido forzados a vivir en tiendas de campaña que no ofrecen ningún tipo de protección frente a las inclemencias del tiempo.
La situación en Al-Mawasi y el impacto de los ataques israelíes
En Al-Mawasi, una zona del sur de Gaza designada como «zona humanitaria» por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), decenas de miles de palestinos desplazados buscan refugio en tiendas de campaña. Sin embargo, esta zona ha sido repetidamente atacada, lo que ha dificultado el acceso a la ayuda humanitaria. La tormenta del domingo también afectó a esta región, con fuertes lluvias y vientos que destruyeron las frágiles viviendas y dejaron a los desplazados sin recursos.
Mohammed Alkhatib, subdirector de programas de Medical Aid for Palestinians (MAP), describió la situación en Gaza como una crisis humanitaria con “muchas caras”. Señaló que las condiciones extremas del invierno exigen una respuesta inmediata para reemplazar los refugios dañados y proporcionar asistencia esencial a los desplazados.
El sufrimiento de los palestinos desplazados
Más de 1,9 millones de palestinos, alrededor del 90% de la población de Gaza, se encuentran desplazados internamente tras más de un año de guerra, según cifras de la ONU. Muchos de estos desplazados han sido forzados a moverse repetidamente, con algunos de ellos desplazados hasta 10 veces o más desde el comienzo del conflicto. A medida que el invierno se instala, las condiciones para los palestinos desplazados se agravan, enfrentándose no solo a los peligros del conflicto, sino también a la incapacidad de encontrar refugio adecuado y protección frente al frío y las lluvias.
La comunidad internacional sigue enfrentando desafíos para proporcionar la asistencia necesaria en Gaza, y la llegada del invierno solo ha intensificado la gravedad de la situación humanitaria. Sin un aumento significativo en la ayuda humanitaria y la reconstrucción de viviendas y refugios, el sufrimiento de los desplazados parece destinado a continuar.
