Fue detenido el presidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol
La detención de Yoon, por parte de la Agencia Anticorrupción de Corea del Sur (CIO), es un hecho sin precedentes en la historia del país, ya que es la primera vez que se toma una medida de este tipo contra un presidente en ejercicio.

El presidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, fue detenido hoy para ser interrogado, en el último giro de una saga política que ha sacudido al país en las últimas semanas.
Yoon fue retirado de su residencia oficial por los investigadores, quienes lo llevaron en caravana para ser interrogado en relación con varias acusaciones, entre ellas las de liderar una insurrección. Este delito está penado con cadena perpetua o incluso la pena de muerte en Corea del Sur.
El mandatario había estado refugiado en su residencia fortificada durante semanas, rodeado por su equipo de seguridad, eludiendo su detención mientras enfrentaba múltiples investigaciones y un juicio político. El pasado mes, la situación escaló después de que Yoon emitiera un decreto de ley marcial que generó un fuerte rechazo dentro y fuera de su gobierno.
La Oficina de Investigación de la Corrupción, que trabaja conjuntamente con la Policía y el Ministerio de Defensa en las investigaciones, había intentado detener a Yoon a principios de este mes, pero fracasó después de un enfrentamiento de varias horas con el Servicio de Seguridad Presidencial, que impidió que un grupo de 80 policías e investigadores se acercara al complejo presidencial.
Tras su arresto, Yoon emitió un mensaje en video pregrabado en el que tachó de «ilegales» las investigaciones en su contra. «Como presidente que debe proteger la Constitución y el sistema legal de la República de Corea, responder a estos procedimientos ilegales e inválidos no es un reconocimiento de los mismos, sino con la esperanza de evitar un desagradable derramamiento de sangre», expresó en su mensaje.
La detención de Yoon ha sumido al país en una profunda crisis política, mientras el futuro del mandatario pende de un hilo. Según las leyes surcoreanas, los investigadores pueden retener a Yoon durante 48 horas, durante las cuales deberán solicitar una orden judicial de detención si desean continuar con su reclusión.
