Francia solicitó a la OTAN que realice ejercicios militares en Groenlandia
Por su parte, Donald Trump ha manifestado su interés en adquirir esta isla, rica en recursos naturales, lo que ha generado preocupación y ha puesto en jaque la cohesión de la alianza atlántica. Cuando le preguntaron hasta dónde podría llegar para tomar Groenlandia, el mandatario estadounidense respondió con un «ya se verá».

La tensión entre Estados Unidos y varios países europeos por el control de Groenlandia continúa en aumento. El miércoles 21 de enero, Emmanuel Macron instó a la OTAN a organizar una operación militar en este territorio autónomo danés, asegurando que Francia está lista para colaborar en ello.
Mientras tanto, Francia, Alemania, Reino Unido y otros países europeos han enviado militares a Groenlandia para realizar tareas de reconocimiento en el marco de un ejercicio danés con socios de la OTAN, pero fuera de la estructura oficial de la alianza.
Actualmente, unos quince soldados franceses están en Nuuk realizando maniobras militares, y Macron anunció que esta presencia será reforzada con recursos terrestres, aéreos y marítimos. El mandatario francés resaltó la responsabilidad especial que tienen los países europeos en la región.
Este despliegue ha agravado aún más la postura de Trump, quien respondió imponiendo aranceles adicionales del 10% y luego del 25% a las importaciones de ocho países europeos que apoyan a Dinamarca en el asunto. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó estos recargos como un «error» y cuestionó la fiabilidad del presidente estadounidense, recordando que la UE y EE.UU. lograron un acuerdo comercial en julio pasado.
Añadió que la UE se mantendrá firme y unida, defendiendo el respeto al derecho internacional y la integridad territorial. El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, reiteró la importancia de estos principios y agradeció el respaldo de los aliados, subrayando que las democracias occidentales deben actuar con respeto mutuo para mantener relaciones sólidas.
Por otro lado, Donald Trump afirmó que aún es posible llegar a un acuerdo que beneficie a la OTAN, y aunque destacó el aumento en el gasto militar de la alianza, cuestionó si esta realmente protege los intereses de Estados Unidos, sugiriendo que la ayuda podría no ser recíproca en el futuro. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, respondió a estas dudas asegurando que Estados Unidos siempre acudirá en ayuda de Europa y que, a su vez, Europa apoyará a EE.UU., reafirmando la solidez de la alianza.
