Fabricaciones Militares quedaría en manos de un empresario ligado a Estados Unidos
Este jueves, el Ministerio de Defensa oficializaría a Juan Manuel Vaquer al frente de Fabricaciones Militares Sociedad del Estado, un nombramiento que despierta tanto interés como inquietudes en el sector.

Vaquer, abogado y empresario agropecuario, llega a este nuevo puesto luego de haber sido presidente de Dupont, una de las principales proveedoras de la mencionada empresa estatal.
La relación entre Vaquer y Dupont es particularmente relevante, ya que la compañía se ha destacado por suministrar a Fabricaciones Militares la fibra Kevlar, esencial para la producción de chalecos antibalas. Esta circunstancia plantea interrogantes sobre la imparcialidad y los posibles intereses que Vaquer podría llevar consigo en su nuevo rol como conductor de una empresa del Estado que, según los planes del gobierno de Javier Milei, busca abrirse hacia la participación privada.
Desde la llegada de Milei al poder, se ha evidenciado un enfoque marcado hacia la privatización de diversas entidades estatales, y Fabricaciones Militares no es la excepción. La especulación en torno a la gestión de Vaquer sugiere que su experiencia y conexiones en el sector podrían facilitar un proceso de privatización, cuyo objetivo final estaría centrado en atraer capitales norteamericanos.
Con un historial profesional que se remonta a 1990 en Dubont Argentina, donde comenzó como abogado, Vaquer ha escalado posiciones a lo largo de los años. Su carrera lo llevó a Ginebra, Suiza, donde se desempeñó como asesor legal para las operaciones europeas de la multinacional y luego regresó a Argentina para avanzar en su carrera hasta llegar a la presidencia para el Cono Sur.
Su experiencia también incluye un importante papel en el ámbito empresarial de Estados Unidos en Argentina, habiendo sido presidente de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en el país y vicepresidente de la Asociación de Cámaras de Comercio de los Estados Unidos para América Latina. Estas conexiones internacionales refuerzan la percepción de que su designación podría ser parte de un plan más amplio y estratégico de acercamiento a intereses empresariales estadounidenses.
La industria y la comunidad política observan con atención este nuevo capítulo en Fabricaciones Militares. Aunque la oficialización de Vaquer es inminente, las verdaderas implicaciones de su nombramiento y las futuras decisiones sobre la privatización de la empresa estatal aún se mantienen como un misterio. Sin embargo, el contexto sugiere que esta movida podría representar un cambio radical en la dirección de una de las instituciones más emblemáticas del Estado argentino.
Este nombramiento, lejos de ser solo una transacción administrativa, podría bien ser el primer paso hacia un proceso de transformación que muchos anticipan como crucial para el futuro de la industria de defensa en Argentina. La comunidad estará atenta a cómo se desarrolle esta situación en los próximos meses y si realmente se concretará la privatización de Fabricaciones Militares bajo la batuta de Juan Manuel Vaquer.
