3 de mayo de 2026

Explosión en la Escuela Superior de Gendarmería: fallas en el control de encomiendas bajo la lupa

La respuesta institucional en las próximas semanas será determinante para restablecer la confianza en los mecanismos de prevención dentro de las propias fuerzas encargadas de garantizar la seguridad pública.

Ph: Agencia NA

La explosión de un paquete bomba en la Escuela Superior de Gendarmería reabrió el debate sobre los protocolos de seguridad interna en dependencias oficiales y expuso posibles falencias en el manejo y resguardo de correspondencia sensible.

El estallido, ocurrido pasado el mediodía del viernes en el edificio de Paseo Colón y México, dejó tres efectivos heridos y obligó a evacuar a más de 300 personas, según consignó C5N. Según la información preliminar, el artefacto se encontraba dentro de un sobre dirigido a un gendarme retirado.

El envío habría sido recibido meses atrás y permanecía almacenado en la oficina de Capacitación y Becas, ubicada en el piso 11. La detonación se produjo cuando uno de los efectivos lo manipuló.

Los tres heridos fueron trasladados al Hospital Argerich por el SAME y, de acuerdo con el parte oficial, se encuentran fuera de peligro. En paralelo, la evacuación preventiva alcanzó a 320 personas, entre el edificio principal y el contiguo, en un operativo que incluyó a la Policía Federal y a la División Explosivos.

El comunicado difundido por el Ministerio de Seguridad Nacional, encabezado por Alejandra Monteoliva, confirmó que el paquete estaba bajo resguardo desde hacía meses y que la explosión se produjo al momento de su apertura. Además, se informó que existe un segundo sobre que fue detonado de manera controlada y no contenía material explosivo.

La investigación quedó a cargo del Juzgado Federal del juez Marcelo Martínez de Giorgi, mientras que las pericias técnicas son realizadas por la División Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA) de la Policía Federal Argentina.

Más allá del hecho puntual, el episodio plantea interrogantes centrales: ¿cómo pudo permanecer durante meses un envío con explosivos dentro de una institución de formación de fuerzas de seguridad? ¿Qué controles se aplican sobre la correspondencia dirigida a personal en actividad o retirado? ¿Hubo advertencias previas que no fueron detectadas?

En un contexto regional donde las amenazas asimétricas y los ataques de baja escala pero alto impacto simbólico han ganado terreno, la explosión en una institución clave de la Gendarmería no solo constituye un hecho policial, sino también un mensaje cuya intencionalidad deberá ser esclarecida por la Justicia.

Mientras avanzan las pericias sobre el origen del paquete, la trazabilidad del envío y las imágenes de las cámaras de seguridad, el foco también estará puesto en la revisión interna de protocolos.

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