Exclusivo: Cochabamba aislada por adeptos a Evo Morales, falta comida y podría haber faltantes de combustibles
La política boliviana se encuentra sumida en una crisis interna que agudiza las tensiones entre el presidente Luis Arce y el expresidente Evo Morales. Cochabamba, epicentro de este conflicto, se convirtió en el bastión de Morales y su base de apoyo en el Chapare, una región cocalera donde los enfrentamientos han escalado en las últimas semanas.

Desde hace 11 días, los seguidores de Morales han llevado a cabo bloqueos en más de 21 puntos del país, afectando gravemente el comercio y la circulación. En Cochabamba, 17 bloqueos aislaron casi por completo a la ciudad. La situación derivó en actos de violencia, con reportes de manifestantes armados en el Chapare y emboscadas a la policía en Potosí, que intentaba restablecer el orden.
Los productores de alimentos ven con desesperación cómo sus cosechas se echan a perder debido a los cortes de ruta, comenzaron a protestar de maneras inusuales, como arrojando estiércol sobre la sede de la Gobernación de Cochabamba, en respuesta al «evismo» que lidera la región.
Los bloqueadores exigen la anulación de los cargos en contra de Morales, que enfrenta una denuncia por trata de personas y violación a una adolescente. Esta acusación desencadenó una serie de reacciones, incluyendo la denuncia de una fiscal que afirma haber sido apartada por intentar investigar el caso. Morales y su entorno alegan que estas acciones son parte de una persecución política.
Se rumorea que, durante su exilio en Argentina, Morales vivía con una pareja de 16 años, lo que podría llevar a nuevas denuncias en su contra en los próximos días. La situación se torna cada vez más complicada para el gobierno de Arce, mientras las tensiones entre ambos líderes se profundizan.
