Estudio reveló que el deshielo en la Antártida aporta menos hierro a los océanos de lo que se creía
Un reciente estudio de la Universidad Rutgers-New Brunswick desmonta la creencia de que el deshielo antártico ayuda a mitigar el cambio climático mediante la fertilización con hierro.

Los científicos han descubierto que solo alrededor del 10% del hierro presente en las aguas del océano Austral proviene del agua de deshielo, siendo la mayor parte aportada por aguas profundas y sedimentos externos a la plataforma de hielo.
Este hallazgo pone en duda la eficacia de esta supuesta estrategia para captar carbono atmosférico, ya que la cantidad de hierro liberada por el deshielo sería insuficiente para fomentar las floraciones de algas que se pensaba podrían secuestrar CO2 de manera significativa.
La investigación, realizada en la plataforma de hielo Dotson en el mar de Amundsen, muestra que la mayor parte del hierro que llega a las aguas circundantes proviene de fuentes subterráneas y del transporte de sedimentos, no del hielo en sí.
Los expertos advierten que se necesitan más estudios para comprender mejor las dinámicas del hierro en la región, y que la esperanza de que el deshielo antártico pueda actuar como un sumidero natural de carbono podría ser infundada.
