España de luto: al menos 21 muertos tras un devastador choque de trenes cerca de Córdoba
La colisión entre dos trenes de alta velocidad dejó, según el último balance de la Guardia Civil, al menos 21 personas fallecidas y varios cientos de heridos, de los cuales 25 permanecen en estado crítico, entre ellos el maquinista de uno de los convoyes.

El sur de España vive horas de profunda conmoción tras un grave accidente ferroviario ocurrido en las inmediaciones de Córdoba, considerado uno de los más trágicos de los últimos años.
El siniestro se produjo cuando los tres últimos vagones de un tren de la compañía Iryo, que cubría el trayecto Málaga–Madrid (Puerta de Atocha), descarrilaron y ocuparon la vía contigua. Por ese mismo tramo circulaba un tren Alvia de Renfe con destino a Huelva, que no pudo evitar el impacto. Las autoridades advirtieron que la cifra de víctimas podría aumentar, ya que aún hay pasajeros atrapados en zonas de difícil acceso.
Un choque que sacude al país
Fuentes de Iryo confirmaron a la agencia EFE que el accidente ocurrió a las 19:39 horas (hora local), cuando la formación procedente de Málaga se salió de los rieles e invadió la vía paralela. El violento choque provocó también el descarrilamiento del Alvia, dejando varios vagones volcados y con graves destrozos. De manera preliminar, se informó que entre las víctimas mortales hay pasajeros de ambos trenes.
El operativo de emergencia se desplegó de inmediato con la intervención de bomberos, fuerzas de seguridad y servicios sanitarios, que trabajan intensamente en las tareas de rescate, evacuación y traslado de heridos a centros hospitalarios de la región. El accidente activó protocolos de máxima urgencia ante la magnitud del desastre.
Como consecuencia de la colisión y de los restos esparcidos sobre las vías, el servicio de alta velocidad entre Madrid y Andalucía quedó suspendido por tiempo indefinido. Las autoridades recomendaron a los viajeros optar por rutas alternativas, mientras los especialistas de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios analizan las causas del descarrilamiento, que podrían estar relacionadas con una falla técnica, un error humano o deficiencias en la infraestructura.
