10 de mayo de 2026

Entre disculpas y justificaciones: Adorni minimizó el viaje de su esposa en el avión presidencial

En ese clima, la explicación de Adorni intentó cerrar la polémica, pero también dejó abierta otra discusión: hasta qué punto los errores políticos del oficialismo responden a fallas individuales o a un clima de disputa dentro del propio Gobierno.

Ph: Redes sociales

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, volvió a referirse a la polémica generada por la presencia de su esposa en la comitiva oficial que viajó a Nueva York a bordo del avión presidencial.

Aunque reiteró sus disculpas y calificó el episodio como “una pésima decisión”, insistió en que la situación no constituye un delito ni implicó gastos adicionales para el Estado, una defensa que busca desactivar las críticas pero que no termina de disipar los cuestionamientos sobre el uso de recursos y privilegios dentro del Gobierno.

El funcionario admitió que aceptó la invitación de Presidencia sin advertir el impacto político que tendría la presencia de un familiar en un viaje oficial. Sin embargo, su explicación se centró en remarcar la inexistencia de irregularidades legales, desplazando el foco de la discusión hacia un plano técnico más que ético, pese a que el debate público gira precisamente en torno a los estándares de conducta de los funcionarios.

La controversia se amplificó cuando también debió justificar sus recientes vacaciones familiares en Uruguay. En declaraciones televisivas, Adorni aseguró que el viaje fue financiado con dinero propio y negó cualquier utilización de fondos públicos. “No tengo nada que ocultar”, sostuvo, al afirmar que se trató de una escapada de cuatro días con sus hijos costeada con su patrimonio personal.

El jefe de Gabinete también realizó una autocrítica sobre su reacción inicial frente al escándalo. Reconoció que utilizó una expresión inapropiada —“voy a deslomarme”— al referirse al episodio, una frase que generó rechazo en redes y en la oposición. Aun así, el funcionario intentó encuadrar la polémica como parte de un contexto político más amplio.

En ese sentido, Adorni vinculó la difusión del video en el que aparece su familia en el aeropuerto con una supuesta maniobra de desgaste contra la administración de Javier Milei. Según su interpretación, la filtración formaría parte de una estrategia para erosionar al Gobierno mediante material obtenido en ámbitos reservados.

Desde la Jefatura de Gabinete sostienen que la grabación provino de sectores con acceso al entorno oficial. “El video salió de las puertas para adentro”, afirmó Adorni, sugiriendo que la filtración se originó dentro del propio círculo gubernamental. La denuncia introduce un elemento adicional al conflicto: la posibilidad de tensiones internas en la estructura del poder.

El funcionario también cuestionó que el material haya permanecido guardado durante semanas antes de hacerse público. A su juicio, ese retraso refuerza la idea de una operación política. “Hace un mes que tienen guardado el video; es macabro lo que hicieron con mis nenes”, expresó, aunque evitó identificar a los presuntos responsables.

Aunque no hubo menciones directas, el episodio volvió a poner bajo la lupa las tensiones internas dentro del oficialismo, en particular las versiones sobre disputas de poder entre Karina Milei y el asesor presidencial Santiago Caputo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *