Encuentran dos cadáveres en un velero hundido en Sicilia
En la madrugada del lunes, el velero Bayesian se hundió frente a Porticello, una pequeña localidad de la costa de Palermo, en medio de una repentina tormenta. Había 22 personas a bordo, 10 tripulantes y 12 pasajeros: 15 fueron rescatados -nueve de ellos formaban parte del personal-, seis siguen desaparecidos y de uno de ellos, el cocinero del barco, se recuperó el cadáver durante la primera búsqueda.

Mientras los equipos de buceo prosiguen su laboriosa búsqueda de los desaparecidos, cuyos cuerpos se cree que están en los camarotes del barco que yace sobre su costado derecho a 50 metros de profundidad, aumentan los interrogantes sobre las causas del naufragio del velero, el único barco que sucumbió aquella noche.
¿Cómo se hundió en cuestión de minutos un superyate de 56 metros con un mástil de aluminio de 75 metros (el más alto del mundo) que, según los expertos, tenía todo lo necesario para resistir vientos, rayos y muros de agua?
Hay poca información y todavía menos certezas. La única prueba visual del hundimiento del Bayasan procede de una cámara de videovigilancia de una villa del puerto de Porticello, que muestra el mástil del velero desapareciendo en la oscuridad de la tormenta. Según el propietario de la villa, el velero se hundió «en sólo sesenta segundos».
