6 de junio de 2026

En medio del debate por la reforma laboral, se perdieron 86.000 puestos formales en seis meses

La dinámica del mercado laboral formal volvió a encender señales de alerta. Según datos del Ministerio de Capital Humano, el empleo asalariado registrado se contrajo en noviembre de 2025 tanto en la comparación mensual como interanual, acumulando una pérdida de 86.000 puestos en el último semestre.

Al mismo tiempo, la tasa de despidos alcanzó su nivel más alto en un año, en un contexto atravesado por el debate de la reforma laboral.

La información surge de los registros del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), que mostraron una caída mensual del 0,2% en el empleo asalariado durante noviembre. El retroceso se explicó por bajas en el sector privado (-0,2%) y en el sector público (-0,4%), mientras que el trabajo en casas particulares exhibió una leve suba mensual del 0,6%.

Seis meses consecutivos en rojo

En noviembre, el empleo asalariado privado alcanzó a 6,189 millones de personas, con una reducción de 13.100 trabajadores respecto de octubre. Sin embargo, el dato más significativo es la tendencia: entre junio y noviembre de 2025 se registraron variaciones mensuales negativas consecutivas, acumulando una pérdida de 86.000 empleos formales.

En la comparación interanual, la contracción fue del 1,1%, equivalente a 114.800 trabajadores menos. Todas las categorías mostraron caídas: el sector privado retrocedió 1,3% (78.800 empleos menos), el trabajo en casas particulares cayó 1,2% (5.200 menos) y el sector público descendió 0,9% (30.900 menos). El deterioro, por lo tanto, no se limita a un único segmento, sino que atraviesa de manera transversal al empleo registrado.

Independientes: expansión parcial y efecto normativo

En contraste con el retroceso asalariado, el trabajo independiente mostró una suba mensual del 0,6% en noviembre. Todas las categorías crecieron en el margen: el monotributo social aumentó 3,5%, el régimen general de monotributo 0,3% y los autónomos 0,4%.

No obstante, en la comparación interanual el trabajo independiente cayó 10,2%, con 320.600 personas menos. El informe oficial señala que la fuerte baja del 61,9% en los monotributistas sociales —atribuida a cambios normativos específicos— fue determinante para explicar el desempeño negativo del conjunto. Este punto resulta clave: parte de la contracción no responde únicamente a la dinámica económica, sino también a modificaciones regulatorias que alteraron el padrón de aportantes.

La paradoja es evidente. Mientras el empleo asalariado cae sostenidamente, el crecimiento del monotributo común sugiere una posible migración hacia modalidades más flexibles o precarias. El dato abre interrogantes sobre si se trata de un proceso de formalización del autoempleo o de una sustitución de empleo registrado por esquemas de menor protección laboral.

En noviembre de 2025, la remuneración bruta promedio fue de $1.836.177, con un incremento interanual del 30,1%. La mediana salarial alcanzó $1.394.745, con una suba del 29,5%. Sin embargo, el informe no precisa la evolución real frente a la inflación acumulada, un dato central para evaluar si la mejora nominal implica recuperación efectiva del poder adquisitivo o simplemente una recomposición parcial.

Más despidos y retorno a niveles prepandemia

La señal más preocupante provino de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), que indicó que en diciembre de 2025 la incidencia de despidos sin causa en el empleo privado registrado fue de 0,8 cada 100 trabajadores, el valor más alto de los últimos doce meses.

En términos interanuales, el indicador aumentó 60% respecto de diciembre de 2024, igualando los niveles de 2023 y retomando registros similares a los previos a la pandemia.

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