En la era Milei, la informalidad laboral alcanza un récord de 17 años y supera el 50% en tres regiones
La Fundación Encuentro y el IIPE-UBA encendieron las alarmas sobre el mercado laboral, al revelar que la informalidad y la precarización crecieron fuertemente en las seis regiones del país durante la gestión de Javier Milei, alcanzando los niveles más altos de los últimos 17 años.

El informe destaca que en el Noroeste ( NOA ), Nordeste ( NEA ) y Cuyo la informalidad ya supera el 50% de la población activa, lo que significa que millones de trabajadores no solo carecen de aportes y protección social, sino que sus ingresos resultan insuficientes para cubrir la canasta básica.
Este deterioro, que golpea especialmente a pequeños negocios y cuentapropistas (con una tasa de informalidad del 62,5%), contrasta con las propuestas del Gobierno , como el blanqueo laboral y la polémica idea del ministro Federico Sturzenegger de reducir la «unicidad salarial» para generar empleo regional, una medida que, según el análisis, solo busca profundizar la precarización.
Crítica a la precarización estructural y las recetas oficiales
El estudio subraya que la destrucción de 223.796 puestos de trabajo entre noviembre de 2023 y agosto agudizó la crisis, llevando la tasa de informalidad asalariada al 37,7% a nivel nacional. La situación se torna crítica en sectores como el servicio doméstico y la construcción, que registran una informalidad del 75,9% cada uno, y en las empresas con menos de 5 empleados, donde asciende al 65,3%.
Además, la brecha salarial entre asalariados formales e informales alcanza una «penalidad» del 44% en contra de estos últimos. La conclusión de los investigadores es contundente: «tener un puesto de trabajo en Argentina no es un reaseguro para vivir fuera de la pobreza» , un problema que las recetas oficiales, centrados en la desregulación y la posible baja de salarios provinciales, no abordan, sino que incentivan la pérdida de derechos y la pobreza laboral .
La informalidad como factor de pobreza
La relación directa entre informalidad y pobreza es uno de los datos más alarmantes: el 42% de los asalariados informales vive en un hogar pobre, en comparación con el 25% de los asalariados en general.
El informe detalla que el 40% de los ocupados informales recibe un ingreso laboral mensual inferior al valor de la línea de pobreza individual. Esta disparidad se reduce proporcionalmente en el sector formal (solo afecta al 5% de los formales).
Esta realidad muestra que la precariedad laboral no es solo una falta de registro, sino el principal motor de la pobreza de un amplio sector de la población, concentrado en regiones como el NOA (52,6%) y Cuyo (51,3%).
