En el Congreso de España repudian la proscripción de Cristina Kirchner y denuncian un caso de «lawfare»
El reciente fallo que ratificó la condena a Cristina Fernández de Kirchner en la causa Vialidad, ratificado por la Corte Suprema de Argentina, provocó una fuerte reacción internacional. En particular, el Congreso de España se sumó al rechazo de la comunidad internacional al considerar que se trata de un claro caso de proscripción política, un término que describe el intento de excluir a una figura política del escenario democrático mediante el abuso del sistema judicial.

El diputado Gerardo Pisarello, legislador por Barcelona, fue el encargado de alzar la voz en el Congreso español, solidarizándose públicamente con la exmandataria argentina y condenando la actuación judicial en su contra.
En su intervención, Pisarello subrayó que la condena de Cristina Kirchner es un ejemplo de «lawfare», un concepto que describe el uso indebido del aparato judicial con fines políticos. «Como demócrata quiero comenzar mi intervención en este Congreso con un repudio claro a la proscripción y encarcelamiento de la principal dirigente de la oposición argentina», declaró, lo que fue recibido con aplausos por sus colegas en el recinto.
El legislador español amplió su crítica al vincular el caso argentino con otros episodios recientes en América Latina, donde dirigentes políticos han sido objeto de procesos judiciales cuestionados, como en Brasil, Ecuador y Perú. Aseguró que esta modalidad de persecución judicial también se experimenta en España, donde ciertos sectores vinculados a la derecha han intentado utilizar los tribunales para vulnerar los derechos de los opositores políticos.
Pisarello destacó que el «lawfare» es una estrategia global que, bajo la fachada de legalidad, busca deslegitimar a líderes políticos y socavar la democracia. «Este obsceno caso de lawfare es el mismo que se ha utilizado en Brasil, en Ecuador, en Perú y que conocemos bien en España», dijo, haciendo énfasis en la naturaleza internacional del fenómeno.
A través de sus palabras, el diputado quiso no solo expresar su solidaridad con Cristina Kirchner, sino también alertar sobre los peligros que representan estas prácticas para la democracia y los derechos humanos en toda la región.
El término «lawfare» se refiere al uso indebido de los tribunales y el sistema judicial para deslegitimar a un adversario político, presentando una apariencia de legalidad para encubrir lo que en realidad es una persecución política. Es, según sus defensores, una estrategia que convierte las leyes en un instrumento de guerra política, distorsionando la justicia con fines de eliminación del oponente.
En este contexto, la intervención de Pisarello puede interpretarse como una crítica directa no solo a la condena contra Cristina Kirchner, sino a un sistema judicial que, en su visión, está siendo manipulado para fines políticos. El respaldo a la exmandataria, en este sentido, trasciende el plano estrictamente argentino y se inserta en una denuncia más amplia sobre el uso de la justicia como herramienta de poder.
Este tipo de reacciones internacionales plantea preguntas sobre la legitimidad de los procesos judiciales en Argentina y cómo los mismos son percibidos fuera de sus fronteras. A medida que los casos de «lawfare» se multiplican en América Latina, el papel de la comunidad internacional se vuelve cada vez más relevante, no solo como observador, sino como actor que denuncia las violaciones de derechos fundamentales que surgen de estos procesos judiciales.
El respaldo del Congreso español a Cristina Kirchner pone en evidencia la polarización política que atraviesa no solo a Argentina, sino a toda la región, y subraya el papel que juegan los tribunales en la lucha por el poder político.
Con una clara denuncia de la manipulación judicial, la intervención de Pisarello no solo apoya a la exmandataria argentina, sino que también se presenta como un llamado a la reflexión sobre la justicia, la democracia y el respeto a los derechos políticos en América Latina y más allá.
