«En bicho, bicho, yo me convertí», un Yacaré suelto en Las Termas de Río Hondo
Susto y sorpresa. Un personaje inesperado decidió salir a pasear por la costanera, y los termenses que se toparon con su particular desplazamiento en traje escamoso, no salían de su asombro. El bicho reptaba con sigilo aprovechando esa mezcla de humedad elevada y calor que cubre la ciudad Spa por las noches.

“Era enorme ese bicho”, dijo Rodrigo cuando lo vio por primera vez. Y sí, el enorme yacaré llenó de sorpresa la caminata nocturna de los vecinos que suelen aprovechar el sector del lago y la costanera para los encuentros familiares y entre amigos, y para desarrollar actividades deportivas.
Habían pasado 20 minutos de las 10 de la noche del sábado cuando un llamado telefónico sonó en el centro de comunicaciones que la Policía tiene montado en Las Termas de Río Hondo. Una voz nerviosa contaba, entre grandes bocanadas de aire y tensión, que “un cocodrilo andaba suelto en la costanera”.
De inmediato los policías llegaron al lugar señalado para corroborar las espectaculares afirmaciones telefónicas, y varios transeúntes les señalaban la cercanía del reptil, sobre avenida Costanera, a unos 100 metros antes de llegar al nodo 4 y que se desplazaba de este a oeste por la senda peatonal.

Se trataba de un yacaré overo (de la familia de los caiman latirostris) cuya principal característica es su cabeza más ancha que su pariente, el yacaré negro, lo que le otorga el mote de “ñato”. Tiene unos 2 metros de largo y cuenta con un peso aproximado de 80 kilos, el cual se desplazaba de este a oeste por la senda peatonal
La Policía acordonó el área para evitar que personas se acercaran al animal y los Bomberos Voluntarios junto al personal de Flora y Fauna, lo inmovilizaron y luego lo trasladaron a una laguna cercana. Estos reptiles son animales vertebrados que se caracterizan por su especial manera de andar, se desplazan arrastrando el vientre por el suelo, es decir reptando, de ahí proviene su nombre, reptiles.
Y vale la pena mencionar también que en Argentina se puso en valor la especie que rozó la extinción y según datos oficiales, de 2016 a la fecha, la población de Yacarés en nuestro país ascendió de 60 mil a unos 600 mil, lo que implica un trabajo de preservación de la vida silvestre muy importante en términos de políticas de estado y econaturaleza.
