3 de junio de 2026

Empresarios cuestionan la Reforma Laboral y advierten que “nació vieja” ante el impacto de la IA

El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), Gustavo Weiss, aseguró que la iniciativa “nació vieja” y advirtió que no aborda los desafíos estructurales del mercado de trabajo, en particular el impacto de la inteligencia artificial en el empleo.

Las críticas a la Reforma Laboral no provienen únicamente de la oposición política o de los sindicatos. Desde el propio sector empresario surgen cuestionamientos sobre su alcance y vigencia.

En declaraciones al medio Ámbito Financiero, Weiss sostuvo que la norma es “absolutamente parcial” y que no puede ser considerada una modernización integral del régimen laboral. A su entender, se trata de una modificación limitada sobre una legislación “vieja”, sin una revisión profunda del sistema de contratación y las dinámicas productivas actuales.

El dirigente empresario planteó que las dificultades para la contratación formal continúan siendo elevadas, especialmente para las pequeñas y medianas empresas. Según describió, el costo y los riesgos asociados a la normativa vigente llevan a muchas pymes a optar por la informalidad antes que asumir las obligaciones legales.

En ese marco, descartó que la reforma, por sí sola, pueda generar empleo. “Esto se va a dar cuando el país crezca y genere empleo”, afirmó, desligando a la ley de la capacidad de dinamizar el mercado laboral.

Sin embargo, el eje más significativo de su planteo fue el tecnológico. Weiss subrayó que la reforma omite un debate central que atraviesa a los principales centros de pensamiento del mundo: la transformación del trabajo frente al avance de la inteligencia artificial. Según advirtió, la “inmensa cantidad de puestos” que podrían ser reemplazados por estas tecnologías exige una discusión normativa mucho más profunda y prospectiva.

El señalamiento introduce un elemento clave en la discusión pública: mientras el debate local se concentra en costos laborales, derecho de huelga y modalidades de contratación, el empresariado advierte que el verdadero desafío podría estar en la reconversión laboral y en la adaptación del marco regulatorio a un escenario de automatización creciente.

La afirmación de que la reforma “nació vieja” no solo cuestiona su contenido técnico, sino su oportunidad histórica. En un contexto global marcado por la digitalización y la reconfiguración de las cadenas productivas, la crítica sugiere que Argentina estaría legislando sobre problemas del pasado sin anticipar los del futuro.

La conclusión de Weiss —que probablemente en poco tiempo haya que pensar en otra modernización— deja entrever que el debate laboral recién comienza y que la tensión entre regulación, empleo y tecnología será uno de los ejes centrales de la agenda económica en los próximos años.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *