El Senado avanza hacia el debate de la reforma laboral, entre acuerdos parciales y tensiones fiscales
El anuncio fue realizado por el senador radical Eduardo Vischi tras una reunión política que permitió destrabar algunos de los principales nudos que mantenían en alerta a los bloques dialoguistas, aunque persisten cuestiones sensibles sin resolución definitiva.

El Senado se prepara para encarar una definición clave sobre la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, con una sesión especial prevista para el miércoles 11 de febrero.
Si bien el pedido formal de sesión ya está en curso, el escenario aún muestra zonas de incertidumbre. Fuentes parlamentarias reconocen que restan ajustes técnicos y políticos que deberán cerrarse contrarreloj para garantizar un consenso amplio que permita avanzar con el tratamiento del proyecto.
El principal foco de conflicto continúa siendo el capítulo fiscal, en particular la reducción del Impuesto a las Ganancias para empresas, una iniciativa que impacta de lleno en los recursos coparticipables de las provincias. Este punto expone la tensión estructural entre la estrategia económica del Ejecutivo y las demandas de los gobernadores, cuya posición será determinante en las negociaciones finales.
Vischi admitió que el tema sigue bajo análisis y que existen distintas alternativas en evaluación, supeditadas a los acuerdos que puedan alcanzarse con los mandatarios provinciales en las próximas horas. La definición de este aspecto aparece como una de las claves para asegurar el respaldo necesario en el recinto.
Del encuentro participaron referentes centrales del armado político que sostiene la iniciativa. Entre ellos, la senadora Patricia Bullrich remarcó la necesidad de tratar la reforma de manera integral, con el objetivo de evitar interpretaciones fragmentadas que puedan debilitar su implementación. En esa línea, los bloques acordaron mantener reserva sobre las modificaciones puntuales hasta el inicio del debate parlamentario.
Desde el oficialismo y sus aliados transmiten un marcado optimismo: aseguran tener consensuado cerca del 95% del articulado y confían en cerrar los acuerdos pendientes el martes por la mañana, en una muestra de la estrategia de acelerar definiciones para llegar a la sesión con los apoyos asegurados.
“Tenemos el 95% de los temas cerrados. Hay algunos que discuten los gobernadores y otros los senadores, pero el compromiso es que el martes a la mañana esté todo resuelto”, afirmó Bullrich, quien además sostuvo que la sola convocatoria a la sesión es una señal de que el quórum y los votos estarían garantizados.
La reunión incluyó a senadores de distintos espacios, entre ellos Carlos Arce, Camau Espíndola, Beatriz Ávila, Edith Terenzi, Luis Juez, Pamela Verasay y Enrique Goerling, reflejando el intento del Gobierno de sostener una coalición legislativa amplia para avanzar con una de las reformas estructurales más sensibles de su agenda.
