El Reino Unido y Francia sellan un acuerdo para frenar la inmigración ilegal en el Canal de la Mancha
La noticia fue confirmada este jueves, en medio de una visita de Estado del primer ministro británico, Keir Starmer, a Francia, la primera de un líder de un país miembro de la Unión Europea desde la salida del Reino Unido en 2020.

En un esfuerzo conjunto para frenar la migración ilegal a través del Canal de la Mancha, el Reino Unido y Francia están a punto de firmar un acuerdo piloto basado en el esquema “uno dentro, uno fuera”, que busca gestionar de manera más efectiva las llegadas de inmigrantes en pequeñas embarcaciones.
Según informes locales y fuentes oficiales, el plan contempla la devolución a Francia de hasta 50 inmigrantes que lleguen semanalmente en pateras, a cambio de que París acepte acoger a un número igual de solicitantes de asilo con lazos familiares en Gran Bretaña. Este acuerdo, aún en fase de discusión, podría convertirse en un modelo de colaboración más amplio si se demuestra su efectividad.
Obstáculos y desafíos a superar
El acuerdo enfrenta varios obstáculos, entre ellos la necesidad de financiación adicional para la vigilancia marítima y la posible oposición de otros países europeos. Además, la legislación francesa actual limita la intervención policial en el mar, permitiendo acciones solo a 300 metros de la costa, lo que complica la interceptación de las embarcaciones en alta mar. Sin embargo, en febrero, el ministro del Interior francés, Bruno Retailleau, expresó su disposición a modificar la ley para facilitar una mayor respuesta policial, siempre que se asegure la financiación necesaria.
Por su parte, el gobierno británico ha presionado a Francia para intensificar las operaciones en el mar y ha respaldado acciones más contundentes por parte de las fuerzas francesas, incluyendo la utilización de herramientas como cuchillos para pinchar embarcaciones en algunas ocasiones, según imágenes recientes. El Secretario de Defensa del Reino Unido, John Healey, destacó que, aunque el acuerdo aún no está confirmado, existe un «entendimiento y aceptación» de que se trata de un reto compartido.
Contexto y cooperación post-Brexit
Este acuerdo se anuncia en un momento clave, al cierre de una visita de Estado de tres días en Francia, la primera de un líder del Reino Unido desde su salida de la Unión Europea. La cooperación en materia de migración se ha visto afectada por el Brexit, que complicó los esfuerzos conjuntos, pero en los últimos años ambos países han realizado esfuerzos para reactivar la colaboración, incluyendo pagos por parte de Londres para reforzar patrullas y vigilancia en las costas francesas.
Durante la visita, los líderes coincidieron en que abordar las travesías en embarcaciones precarias es una “prioridad compartida” y que es necesario implementar “soluciones compartidas” para desmantelar las redes de tráfico de personas. El objetivo es lograr avances concretos en las próximas semanas y reducir significativamente las peligrosas migraciones en la ruta del Canal de la Mancha.
Este acuerdo, si logra su implementación efectiva, podría marcar un paso importante en la cooperación bilateral y en la lucha contra la inmigración ilegal en una de las rutas más peligrosas del continente europeo.
